lunes, 17 de marzo de 2025

Doctor "Pan y Agua", SANT JOSEP ORIOL

Sant Josep Oriol

 Mañana domingo, 23 de marzo, celebraremos a San Josep Oriol i Bogunyà. Nació en Barcelona el 23 de noviembre del año 1650, en la calle de Cuc, hoy conocida como la calle de la Mare de Déu del Pilar. Fue bautizado el mismo día de su nacimiento en Sant Pere de les Puel·les. Era el hijo menor de ocho hermanos de Joan Oriol i Vaquer y Gertrudis Bogunyà i Martí. Quedó huérfano de padre siendo aún muy pequeño. Muy joven, fue admitido como monaguillo y cantor en la iglesia de Santa María del Mar, y viendo los sacerdotes su gran piedad y devoción, se propusieron costearle los estudios del seminario.

Pasaba muchas horas rezando frente al Santísimo Sacramento en el templo. Recibió el título de doctor en Teología el 1 de agosto de 1674. Fue ordenado sacerdote el 30 de mayo de 1676, dedicándose a la educación de la juventud. Era muy querido y elogiado por su gran virtud y amabilidad.

Dios le permitió ver el estado de su alma y no tuvo ningún sentimiento de vanidad ni orgullo. Desde ese día, se propuso no volver a comer carne en su vida y ayunar cada día. Lo llamaban el Doctor Pan y Agua, por la escasa alimentación que tomaba.

Tenía el don de dirección espiritual. Nunca se atribuía a sí mismo los prodigios que realizaba. Se le atribuían curaciones de ciegos, sordos, cojos y paralíticos, así como la resurrección de muertos. Decía que sus penitentes se confesaban con mucho arrepentimiento, y que por ello Dios los curaba y obraba prodigios. Es llamado "El Taumaturgo de Barcelona". Atendía a los enfermos con gran caridad, lavándoles las heridas, dándoles remedios caseros, atendiéndolos y rezando por ellos.

En junio del año 1687 comenzó a ejercer como beneficiado de la iglesia del Pi y, desde el primer momento, cada inicio de mes, cuando cobraba lo que le correspondía del beneficio, los pobres ya lo esperaban en la puerta, y él lo repartía casi todo.

En sus últimos años, obtuvo de Dios el don de profecía y anunciaba muchas cosas que sucederían en el futuro. Incluso anunció cuándo moriría.

El 23 de marzo del año 1702, en la calle de la Daguería, mientras cantaban junto a su lecho de enfermo un himno a la Virgen María: "Stabat Mater", murió santamente. Tenía 53 años. En su entierro, acudió en masa la población de la ciudad. Por orden del obispo Dom Benet de Sala, el cortejo fúnebre recorrió el mismo trayecto que la procesión del Corpus, con su cuerpo depositado sobre el soporte utilizado para la "Mare de Déu Dormida" que se celebra el 15 de agosto. Fue enterrado en la iglesia del Pi, donde había ejercido su ministerio sacerdotal.

Fue beatificado por Pío VII el 5 de septiembre del año 1806 y canonizado por San Pío X el 20 de mayo del año 1909.

Aprendamos de este gran santo de nuestra tierra su penitencia y su caridad con todos, especialmente con los enfermos, y su gran amor a Jesús en el Sagrario. El mismo Jesús que está en el Sagrario es el que está en el hermano que sufre. Si rezamos a Jesús sacramentado, también debemos tener una gran caridad con todos.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo:

https://algunsgoigs.blogspot.com/2024/10/goigs-sant-josep-oriol-en-castella.html

Aquí podemos ver un resumen de la vida del santo:

https://www.youtube.com/watch?v=rcjjR4F2TaY

martes, 11 de marzo de 2025

Caridad y servicio, SANTA LUISA DE MARILLAC

Santa Luisa de Marillac

 Hoy sábado, 15 de marzo, celebramos a santa Luisa de Marillac. La santa nació en el año 1591, y era hija de una familia noble. Quedó huérfana de madre muy pronto, y su padre le proporcionó una buena educación en todas las ramas del saber. Luisa era muy piadosa y ejemplar.

A los quince años quiso entrar en un convento de capuchinas, pero la disuadieron por su delicada salud. Murió su padre, y a instancias de sus parientes se casó con el señor Le Gras. Dicen de ella: 

"Fue un dechado de esposa cristiana. Con su bondad y dulzura logró ablandar a su marido, que era de carácter poco llevadero, dando el ejemplo de un matrimonio ideal en que todo era común, hasta la oración."

Tuvieron un hijo al que Luisa tenía un gran amor. Quedó viuda a los 34 años. El señor Le Gras murió santamente en sus brazos. Desde entonces decidió entregarse totalmente a Dios y a las buenas obras.

Luisa se dirigía espiritualmente con san Francisco de Sales. Este la encaminó a san Vicente de Paúl. Vicente había empezado ya sus obras de misericordia, como las Caridades, asociaciones al servicio de los pobres.

Luisa pondrá en ellas su toque maternal y femenino, todo su corazón. Recorría los pueblos, reanimaba las cofradías, visitaba a los enfermos y todo quedaba renovado.

Otras jóvenes se unen a Luisa para atender a los muchos necesitados que hay en Francia. Después de un tiempo de noviciado, Luisa y sus compañeras pronuncian sus votos, en la fiesta de la Anunciación del año 1634, fecha en que luego renovarán sus votos en todo el mundo las Hijas de la Caridad de san Vicente de Paúl.

Se multiplica el bien hacia "sus señores los pobres", como gustan llamarlos. Visita los hospitales. Atiende a niños huérfanos. Se extienden por Flandes y Polonia, y luego por todo el mundo. Se construyen asilos para pobres, establecimientos para enfermos mentales. No hay dolencia sin remedio para Luisa y sus compañeras.

A principios de 1655 quedó erigida canónicamente la Congregación de las Hijas de la Caridad. San Vicente les leyó las Reglas y les dijo:

"De hoy en adelante, llevaréis el nombre de Hijas de la Caridad. Conservad este título, que es el más hermoso que podéis tener".

Las Hijas de la Caridad han permanecido fieles a su carisma. La actividad desarrollada por santa Luisa era sobrehumana, a pesar de su delicada salud. Cayó agotada en el surco del trabajo el 15 de marzo de 1660. Vicente, también enfermo, no pudo acompañarla en la hora de la muerte. Le envió este recado:

"Usted va delante, pronto la volveré a ver en el cielo". Vicente, cargado de buenas obras, no tardaría en acompañarla.

Los restos de santa Luisa de Marillac reposan en París, en la casa madre de la Congregación, en la misma Capilla de las apariciones de la Virgen de la Medalla Milagrosa a santa Catalina Labouré.

Sigamos el ejemplo de esta gran santa, héroe de la caridad, y amemos con obras a nuestros hermanos. En nuestro tiempo, también hay grandes necesidades que atender. Muchas personas necesitan ser escuchadas, atendidas y valoradas. Recordemos lo que nos dice Jesús en el Evangelio de san Mateo:

"Tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era extranjero y me acogisteis, estaba en la cárcel y vinisteis a verme..." (Mateo 25, 35-36).

En el siguiente enlace, podemos leer los gozos a la santa.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2018/09/goigs-santa-lluisa-de-marillac.html

Aquí podemos ver un vídeo sobre santa Luisa de Marillac.

https://www.youtube.com/watch?v=FUp3SEdYNAo





martes, 4 de marzo de 2025

Locura de amor, SAN JUAN DE DIOS.

San Juan de Dios

 Hoy sábado, 8 de marzo, celebramos a san Juan de Dios. Nació en Portugal el 8 de marzo de 1495. Su familia era muy piadosa. Su madre murió siendo todavía él muy joven. Su padre murió como religioso en un convento.

En su juventud fue pastor, y era muy apreciado por su patrón, que le propuso casarse con su hija y ser el heredero de sus posesiones. Juan prefirió quedar libre de compromisos y dedicarse más a Dios. Más tarde fue soldado bajo las órdenes de Carlos V. En cierta ocasión, la Virgen le salvó de ser ahorcado por no haber estado alerta, y dejó el ejército.

Fue vendedor ambulante de estampas y libros religiosos. Cuando iba llegando a la ciudad de Granada, vio un niñito muy pobre y muy necesitado, y se ofreció a ayudarle. Aquel "pobrecito" era la representación de Jesús Niño, el cual le dijo: "Granada será tu cruz", y desapareció.

Estando en Granada vendiendo libros religiosos, llegó a predicar una misión san Juan de Ávila. Juan asistió a uno de sus sermones, y cuando el predicador hablaba contra la vida de pecado, se arrodilló y comenzó a gritar: "Misericordia Señor, que soy un pecador". y salió gritando por las calles pidiendo perdón a Dios. Juan tenía unos 40 años.

Se confesó con san Juan de Ávila y se propuso una penitencia muy especial: hacerse el loco para que la gente lo humillara y lo hiciera sufrir muchísimo. Repartió entre los pobres lo poco que tenía de su pequeña librería, y pasaba por las calles de la ciudad pidiendo misericordia a Dios por sus pecados.

La gente lo creyó loco y empezaron a atacarlo a pedradas y golpes. Al fin, lo llevaron a un manicomio y los encargados le dieron fuertes palizas, pues en aquel tiempo lo hacían así para calmar a los locos. Juan no se disgustaba, y lo ofrecía todo a Dios. También corregía a los guardias por el modo brutal de tratar a los pobres enfermos.

Su estadía en ese manicomio fue providencial, pues se dio cuenta del gran error de pretender curar a los enfermos mentales con métodos de tortura. Cuando quedó libre, fundó un hospital, y enseñó con su ejemplo que a ciertos enfermos hay que curarles primero el alma antes que el cuerpo. Sus religiosos atienden enfermos mentales con grandes y maravillosos resultados, empleando siempre el método de la bondad y la comprensión, en vez de la tortura.

Cuando san Juan de Ávila volvió a la ciudad y supo que a su convertido lo tenían en un manicomio, fue y logró sacarlo, y le aconsejó que ya no hiciera más la penitencia de hacerse el loco para ser martirizado por las gentes. Ahora se dedicará a una verdadera "locura de amor": gastar toda su vida y sus energías en ayudar a los enfermos más miserables por amor a Cristo, a quien ellos representan.

Juan alquiló una casa vieja, y allí empezó a recibir a cualquier enfermo, mendigo, loco, anciano, huérfano y desamparado que le pidiera ayuda. Durante el día los atendía con gran cariño, como si fuera hermano de todos, y por la noche iba por la calle pidiendo limosna para sus pobres.

Pronto se hizo popular por toda Granada el grito de Juan por las calles en la noche. La gente le regalaba lo que les había sobrado de la comida del día. El señor obispo, admirado por su caridad, le empezó a llamar "Juan de Dios", y así le llamaban todos.

Un día su hospital se incendió y Juan de Dios entró entre las llamas para sacar a los enfermos y, sin sufrir quemaduras, logró salvar la vida de todos.

Otro día el río bajaba muy crecido y arrastraba troncos y palos. Juan necesitaba leña para el invierno, y se fue al río a sacar troncos. Uno de sus compañeros se adentró mucho y se lo llevaba la corriente del agua. Juan se adentró para salvarle la vida, y al mojarse le afectó en la artritis que padecía y empezó a sufrir grandes dolores.

Su salud estaba muy débil. Él procuraba que nadie lo notara. Una señora de la ciudad obtuvo autorización del señor obispo para llevarlo a su casa y cuidarlo un poco. Al llegar a casa de la rica señora, Juan exclamó: "Oh, estas comodidades son demasiado lujo para mí que soy tan miserable pecador". Allí trataron de curarle, pero ya era demasiado tarde.

El 8 de marzo de 1550, en el aniversario de su nacimiento, sintiendo que le llegaba la muerte, se arrodilló en el suelo y exclamó: "Jesús, Jesús, en tus manos me encomiendo". y quedó muerto, así de rodillas.

Juan de Dios, que había sido apedreado como loco, fue acompañado al cementerio por el obispo, las autoridades y todo el pueblo, como un santo.

En el año 1660 fue declarado santo. Es patrono de los que trabajan en hospitales y de los que propagan libros religiosos.

Aprendamos de este gran santo la heroicidad de su caridad y su gran humildad. El amor ha de ser el distintivo de todos los cristianos como lo fue en san Juan de Dios.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2023/03/goigs-sant-joan-de-deu.html

Aquí podemos ver un vídeo sobre la vida del santo.

https://www.youtube.com/watch?v=cXIABzT-5hc


lunes, 24 de febrero de 2025

De Obispo, a monje y abad. SAN ROSENDO.

San Rosendo

Hoy sábado, 1 de marzo, celebramos a san Rosendo. Su nombre significa "gobernante glorioso", y viene de la lengua alemana. El santo pertenecía a una noble familia de Galicia. 

Según cuenta su biógrafo, su madre, Ilduara, se hallaba orando en la iglesia de san Salvador, en el Monte Córdoba, cuando recibió un aviso del cielo de que tendría un hijo. Este hijo, Rosendo, nació el 26 de noviembre del año 907 en Santo Tirso, en Portugal. Su padre se llamaba Gutierre Menéndez y su madre Ilduara Ériz. Los hermanos del santo se llamaban Munio, Froila, Adosinda y Hermesinda.

Rosendo fue un joven serio y devoto. Cuando la sede de Dumium, actualmente Mondoñedo, quedó vacante, el pueblo le eligió obispo. En vano alegó el santo que sólo tenía dieciocho años y que era inepto para el cargo; el pueblo insistió, y Rosendo se vio obligado a aceptar.

En una ocasión, hallándose ausente el rey Sancho, los normandos cayeron sobre Galicia y los moros invadieron Portugal. San Rosendo se puso al frente del ejército y gritó: "Algunos ponen su confianza en los carros de guerra y otros en los caballos, pero nosotros invocamos el nombre del Señor". (Salmo 19,8). De este modo, rechazó a los normandos hasta sus naves y obligó a los moros a retirarse a sus territorios.

En el año 967, después de la muerte del rey Sancho, en la noche de Navidad, fue amenazado de muerte si no abandonaba la diócesis. El santo no opuso resistencia, y se retiró al monasterio de san Juan de Caveiro, que él mismo había fundado. Allí permaneció, hasta que en una visión, recibió la orden de ir a fundar otra abadía en el sitio que le sería mostrado. Para gran gozo suyo, fue conducido al valle de Villar, que pertenecía a sus antepasados.

Se trataba de una tierra en la que abundaban las fuentes y que se prestaba para el cultivo de flores, cereales y verduras, como también para los árboles frutales. Allí erigió, en el curso de ocho años, el monasterio de Celanova.

Nombró superior a un santo monje llamado Franquila, y él mismo se puso bajo sus órdenes. Con la ayuda de su abad, construyó otros monasterios, a los que impuso la estricta observancia de la regla de san Benito. A la muerte de Franquila fue elegido abad. Su fama era tan grande, que los obispos y abades acudían en busca de su dirección y varios conventos se pusieron bajo su jurisdicción.

El santo curó a muchos epilépticos y endemoniados, también devolvió la vista a varios ciegos. Su intercesión obtuvo la restitución de bienes robados y la liberación de cautivos.

San Rosendo murió el 1 de marzo del año 977 en Celanova, en Galicia y fue canonizado el año 1195.

Aprendamos de san Rosendo su humildad, su espíritu de oración y amor a la soledad y al trabajo. Que nada ni nadie impida nuestra unión con el Señor. Jesús sea siempre el Rey de nuestro corazón.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos dedicados al santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2024/03/goigs-sant-rossend-en-catala-i-en.html

lunes, 17 de febrero de 2025

SANTA LEONOR DE PROVENZA, REINA DE INGLATERRA

Santa Leonor, reina de Inglaterra.

Hoy sábado, 22 de febrero, celebramos a santa Leonor. Ella nació en el año 1222 en Aix en Provence, en Francia, siendo la segunda de las hijas de Ramon Berenguer V, conde de Provenza y Forcalquier, nieto del rey Alfonso II de Aragón y biznieto del rey Alfonso VII de Castilla y del conde Ramón Berenguer IV de Barcelona, y de Beatriz de Saboya. Su nombre significa: "Aquella que es audaz".

Desde muy joven sintió gran afición por la literatura. Se le atribuyen poesías de estilo heroico en lengua provenzal.

Se casó en la catedral de Canterbury el 14 de enero de 1236, con el rey Enrique III de Inglaterra. Con ella se marcharon muchos familiares y conocidos en busca de una mayor fortuna. Muchos llegaron a ocupar puestos importantes en la administración pública.

Tuvieron nueve hijos. Fue madre de Eduardo I de Inglaterra, el primogénito, nacido el 17 de junio de 1239, que sucedió a su padreen el trono. Varios de sus hijos murieron a muy tierna edad.

Leonor era poco dotada para la vida política y muy compasiva. Influyó desafortunadamente sobre el rey, su esposo, y provocó la rebelión de los barones guiados por Simón V de Montfort. Su marido, Enrique III, fue capturado, y ella se refugió en Francia, al lado de su hermana, la reina Margarita, la cual convenció a su esposo, el rey Luis IX, para que apoyara al príncipe Eduardo con un ejército para invadir Inglaterra. El rey fue liberado y repuesto en el trono en el año 1265. Entonces, Leonor volvió a Inglaterra, pero manteniéndose al margen de la política.

En noviembre de 1272 falleció su esposo Enrique. Su hijo, Eduardo I, le encargó la educación de sus nietos, mientras él y su esposa, Leonor de Castilla, partían a las Cruzadas.

Luego, se retiró a la abadía de Amesbury, en Wiltshire, y se hizo religiosa, en el año 1276, viviendo en paz el resto de sus días. Se pasaba largas horas en oración, y siempre frente al Sagrario, donde decía ella que, "estaba prisionero su gran Amor". Siempre pidió que la trataran como la menos importante de todas las religiosas y que jamás tuvieran en cuenta su antigua condición de reina de Inglaterra, que nunca más le recordaran su pasado.

Su santidad creció a pasos agigantados, y murió el 24 de junio de 1291, a los 68 años de edad, con el aspecto de una simple benedictina. Fue enterrada en la misma abadía donde vivió.

Aprendamos de santa Leonor de Inglaterra la humildad, especialmente en el último período de su vida, y su compasión para el prójimo. Seamos prontos a visitar a Jesús en el Sagrario, donde Él se ha quedado prisionero por Amor, y dejemos que Él siempre guie nuestros pasos. La Virgen, nuestra buena Madre nos conduzca siempre a Jesús.


 

jueves, 13 de febrero de 2025

Condenado a muerte por amor al Sagrado Corazón, SAN CLAUDIO DE LA COLOMBIERE

 

San Claudio de la Colombière

Hoy sábado, 15 de febrero, celebramos a san Claudio de la Colombière. El santo nació cerca de Lyon, en Francia, en el año 1641. Su familia era muy piadosa. Estudió en el colegio de los Jesuitas, y se entusiasmó con esta comunidad, pidiendo ser admitido como religioso. Hizo su noviciado en Avignon, y en esta misma ciudad dio clases por bastantes años.

En el año 1665, san Francisco de Sales fue declarado santo, y los superiores de Claudio le pidieron que hiciera el sermón del nuevo santo ante las religiosas de la Visitación. Allí descubrieron sus grandes cualidades oratorias. Claudio preparaba con mucho esmero cada uno de sus sermones, y los escribía antes de pronunciarlos. 

Uno de los más provechosos descubrimientos de su vida fue la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, tomado de las revelaciones que recibió santa Margarita. Cunado el santo cumplió los 33 años, edad en que murió Cristo, se propuso, después de hacer un mes de Ejercicios Espirituales, morir al mundo y a sus vanidades y dedicarse totalmente a la oración, a la vida interior, a la predicación y a dirigir a las almas por el camino de la santificación.

En el año 1675, el Padre Claudio fue nombrado superior del colegio de los jesuitas en Paray le Monial, la ciudad donde vivía santa Margarita. Así escribe la santa:

"El Padre Claudio vino a predicarnos un sermón, y mientras él hablaba oí en mi corazón que Jesucristo me decía: "He aquí el sacerdote que te he enviado". Después del sermón fui a confesarme con él, y me trató como si ya estuviera enterado e informado de lo que me estaba sucediendo. En la segunda confesión que hice con él le informé que yo sentía una gran aversión y repugnancia a confesarme, y me dijo que me felicitaba por esto, pues con vencer la tal aversión podía cumplir aquel mandato de Jesús que dice: "El que quiera seguirme, que se niegue a si mismo". Este piadoso sacerdote me fue guiando con gran sabiduría y con sus consejos me consoló muchísimo. Me insistía continuamente que aceptara cada día el que se cumpliera en mí todo lo que la Santa Voluntad https://www.corazondejesus.es/wp-content/uploads/2016/07/Acto-de-Confianza-en-DiosSan-Claudio-de-la-Colombiere.pdfde Dios permitiera que me sucediera, y me enseñó a apreciar los dones de Dios y a recibir las comunicaciones divinas con fe y humildad".

Claudio dedicó toda su vida restante a propagar por todas partes la devoción del Corazón de Jesús. Fue enviado a Inglaterra, y logró muchas conversiones de protestantes hacia el catolicismo. Su tema favorita era la devoción al Sagrado Corazón.

Por este motivo, fue preso y condenado a muerte, y sólo la intervención del rey Luis XIV de Francia logró que no lo mataran, pero sí que quedó muy maltrecha su salud.

Fue expulsado de Inglaterra a Paray le Monial. Santa Margarita le anunció que él moriría en aquella ciudad, y así sucedió el 15 de febrero del año 1682. La santa recibió una revelación en la cual se le decía que el Padre Claudio estaba ya en el cielo.

El Papa san Juan Pablo II lo declaró santo en el año 1992.

Aprendamos de san Claudio de la Colombière su esfuerzo y abnegación, su humildad y anhelo en propagar el amor al Corazón de Jesús, sin importarle los sufrimientos y las persecuciones.

En el siguiente enlace podemos escuchar el Acto de confianza en el Sagrado Corazón de san Claudio de la Colombière.

https://www.diocesisgetafe.es/index.php/lectura/5990-acto-de-confianza-en-dios-de-san-claudio-de-la-colombiere




lunes, 3 de febrero de 2025

LA "MADRE MORENA", SANTA JOSEFINA BAKHITA

Santa Josefina Bakhita

 Hoy sábado, 8 de febrero, celebramos a santa Josefina Bakhita. Ella vivió los horrores de la esclavitud durante gran parte de su vida. El nombre "Bakhita", que quiere decir "afortunada" en árabe, se lo pusieron quienes traficaron con ella cuando tenía entre 7 y 9 años, mientras que "Giuseppina", Josefina, lo recibió doce años más tarde, en el momento de ser bautizada.

Ella dijo: "Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa". Es un impactante testimonio recogido en su biografía. 

Josefina tenía un gran corazón y un espíritu muy bello. Es una ejemplo de la historia del cristianismo en África. Sus orígenes no son del todo claros. Probablemente nació en Olgossa, un pueblo de Darfur, en Sudán, alrededor del año 1869. Lamentablemente, Josefina no sabía a ciencia cierta dónde y cuándo nació; como tampoco recordaba con seguridad el nombre que le pusieron al nacer. Guardaba el recuerdo de la etapa previa a su secuestro y posterior venta como esclava. Decía: "Viví una vida muy feliz y despreocupada, sin saber qué era el sufrimiento".

De niña vivió con sus padres y hermanos hasta el día en que unos negreros árabes la secuestraron en el bosque. La llevaron a un ciudad llamada El-Obeid, donde fue vendida. El hombre que la compró ese día sería el primero de un total de cinco "amos" que la tuvieron a lo largo de su vida.

Uno de esos cinco hombres, su cuarto "amo", fue particularmente cruel. Con él sufrió las peores humillaciones y maltratos cuando tenía solo unos 13 años. Aquel hombre la mandó tatuar, y le realizaron ciento catorce incisiones en la piel que fueron curadas con sal a lo largo de un mes, y la trató como hoy ya no es posible tratar siquiera a un animal. Ella dijo alguna vez: "Sentía que iba a morir en cualquier momento, en especial cuando me colocaban la sal".

En el año 1884, Josefina llegó a Italia acompañando al que fue su quinto amo y a un amigo, Augusto Michieli. Este sería su sexto y último dueño, tras llevarla a su casa en condición de sirvienta, pues en Italia estaba prohibida la esclavitud.

La santa trabajó de niñera en casa de los Michieli y entabló una buena amistad con una de las hijas de la familia llamada Minnina. Años más tarde, ambas se harían religiosas en Venecia. Fue gracias a la generosidad de la familia Michieli como Josefina conoció a Dios y aprendió que "Él había permanecido en su corazón siempre", aún en los momentos de mayor dolor, y que Él le había dado fuerzas para poder soportar tanto maltrato. Por eso, Josefina solía completar la frase anterior con una afirmación: "... Pero recién en ese momento sabía quién era Él".

El 9 de enero de 1890 recibió el bautismo, la primera comunión y la confirmación. Desde ese momento tomó el nombre cristiano de "Josefina Margarita Afortunada". La futura religiosa africana decidió permanecer en Italia, donde se sentía más segura, lejos del peligro de volver a ser esclavizada, y donde había conocido a quien estuvo esperando toda su vida: JESÚS DE NAZARET. Junto a Minnina, ingresó en el noviciado del Instituto de las Hermanas de la Caridad en Venecia, y se convertiría, años más adelante, en una integrante más de la Orden, a los 38 años de edad, el 7 de diciembre de 1893.

En 1902 fue enviada a Venecia. En esa ciudad trabajó limpiando, cocinando y cuidando de los pobres. Sin hacer algo extraordinario, se ganó la fama de santa. Siempre modesta y humilde, mantuvo una fe firme, haciendo de su vida cotidiana algo extraordinario, una bella ofrenda para Dios.

Por su espiritualidad, cercanía y fuerza ante la adversidad, san Juan Pablo II la llamó "hermana universal". Falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, al norte de Italia, congregando a miles de personas durante su funeral.

En el año 1978 fue declarada "Venerable", y san Juan Pablo II la beatificó el 17 de mayo de 1992, decretando que su fiesta sea celebrada cada 8 de febrero. Durante la homilía de la ceremonia de beatificación, el Pontífice afirmó:

"En nuestro tiempo, en el que la carrera desenfrenada por el poder, el dinero y el disfrute causa tanta desconfianza, violencia y soledad, el Señor nos devuelve a la hermana Bakhita como hermana universal, para que nos revele el secreto de la felicidad más verdadera: las Bienaventuranzas".

Fue el mismo san Juan Pablo II quien la canonizó el año 2000, durante el Jubileo por el segundo milenio, como una forma de honrar al pueblo africano y a todos los cristianos, hombres y mujeres que sufrieron la esclavitud a lo largo de la historia.

En el año 2007, el Papa Benedicto XVI utilizó el ejemplo de vida de santa Josefina Bakhita en su encíclica SPE SALVI, para recordar cuál es el sentido de la esperanza. Así dijo:

"Bakhita sólo había conocido dueños que la despreciaban y maltrataban o, en el mejor de los casos, la consideraban una esclava útil. Ahora, por el contrario, oía decir que había un PATRÓN por encima de todos los dueños, el Señor de todos los señores, y que este Señor es bueno, la bondad en persona. Se enteró de que este Señor también la conocía, que la había creado también a ella; más aún, que la quería. También ella era amada, y precisamente por el PATRÓN supremo, ante el cual todos los demás no son más que míseros siervos. Ella era conocida y amada, y era esperada...".

"Incluso más, este Dueño había afrontado personalmente el destino de ser maltratado y ahora la esperaba a la derecha de Dios Padre. En este momento tuvo "esperanza"; no solo la pequeña esperanza de encontrar dueños menos crueles, sino la gran esperanza: yo soy definitivamente amada, suceda lo que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa".

Benedicto XVI subrayaba además que "a través del conocimiento de esta esperanza ella fue redimida, ya no se sentía esclava, sino hija libre de Dios. Entendió lo que Pablo quería decir cuando recordó a los Efesios que antes estaban en el mundo sin esperanza porque estaban sin Dios".

Aprendamos de esta santa que tanto sufrió, y de la alegría que tuvo al conocer y encontrarse con el Señor. Dios es rico en misericordia. En este frío mes de febrero, vivamos con ardor nuestra fe, recemos por los que más sufren, y encomendémonos con devoción a la Virgen María. Ella, como buena Madre, siempre nos cuida y protege.

En el siguiente enlace podemos ver un vídeo que nos habla de la vida de la santa.


https://www.youtube.com/watch?v=xPlCdOtff70