lunes, 9 de marzo de 2026

Reina modelo de bondad y humildad, SANTA MATILDE.


                                                                                
Santa Matilde, reina.

Hoy sábado, 14 de marzo, celebramos a santa Matilde. Nació en el año 896 en el seno de una familia noble sajona, hija del conde Dietrich de Westfalia y de Reinhild. Durante su infancia fue enviada a vivir con su abuela materna, que ejercía como abadesa en el monasterio de Herford, donde recibió educación por parte de la comunidad monástica.

Su nombre significa: "Valiente en la batalla".

Matilde se casó en el año 909 con Enrique, duque de Sajonia, en Alemania. Sus hijos fueron: Otón, emperador de Alemania; Enrique, duque de Baviera; san Bruno, Arzobispo de Baviera; Gernerga, esposa de un gobernante; y Eduvigis, madre del rey francés, Hugo Capeto.

Su esposo Enrique obtuvo muchos triunfos en la lucha por defender su patria de las invasiones de extranjeros. Se atribuía gran parte de sus victorias a las oraciones de su santa esposa Matilde.

Enrique fue nombrado rey, y Matilde, al convertirse en reina, no dejó su forma piadosa y humilde de vivir. En el palacio real parecía más una buena mamá que una reina, y en su piedad se asemejaba más a una religiosa que a una mujer de mundo. Ninguno de los que acudían a ella en busca de ayuda se iba sin ser atendido.

Era extraordinariamente generosa en repartir limosnas a los pobres. Su esposo sabía que todo lo repartía a los más necesitados. Tampoco se disgustaba por las prácticas de piedad a las que se dedicaba, la veía tan bondadosa y tan fiel que estaba convencido de que Dios estaba contento de su santo comportamiento.

Después de 23 años de matrimonio feliz, quedó viuda, al morir su esposo. Cuando supo de su fallecimiento repentino a causa de un derrame cerebral, ella estaba en el templo orando. Inmediatamente se arrodilló ante el Santísimo Sacramento y ofreció a Dios su inmensa pena, y mandó llamar a un sacerdote para que celebrara una Misa por el descanso eterno del difunto.

Terminada la Misa, se quitó todas sus joyas y las dejó como un obsequio ante el altar, ofreciendo a Dios el sacrificio de no volver a emplear joyas nunca más.

Su hijo Otón fue elegido emperador, pero el otro hermano, Enrique, deseaba también mandar y se declaró en revolución. Otón creyó que Matilde estaba de parte de Enrique y la expulsó del palacio. 

Ella se fue a un convento a orar para que sus dos hijos hicieran las paces. Y lo consiguió. Enrique fue nombrado Duque de Baviera y firmó la paz con Otón.

A los dos se les ocurrió que todo ese dinero que Matilde afirmaba que había gastado en los pobres, lo tenía guardado. La sometieron a pesquisas humillantes. No lograron encontrar ningún dinero.

Matilde decía con humor: "Es verdad que se unieron contra mí, pero por lo menos se unieron".

Enrique y Otón empezaron a padecer cosas muy desagradables. Entonces se dieron cuenta de que su gran error había sido tratar tan mal a su santa madre. Fueron y le pidieron humildemente perdón, y la llevaron otra vez a palacio, y le concedieron amplia libertad para que siguiera repartiendo limosnas a cuantos le pidieran.

Ella los perdonó generosamente. Le avisó a Enrique que se preparara para bien morir, porque le quedaba poco tiempo de vida, y así le sucedió.

Otón adquirió tan grande veneración y tan plena confianza con su santa madre, que cuando se fue a Roma a que el Sumo Pontífice lo coronara emperador, la dejó a ella encargada del gobierno de Alemania.

Sus últimos años los pasó Matilde dedicada a fundar conventos y a repartir limosnas a los pobres. Otón, que al principio la criticaba diciendo que era demasiado repartidora de limosnas, después, al darse cuenta de la gran cantidad de bendiciones que se conseguían con las limosnas, le dio amplia libertad para dar sin medida. Dios devolvía siempre cien veces más.

Cuando Matilde cumplió sus 70 años se dispuso a pasar a la eternidad, y repartió entre los más necesitados todo lo que tenía en sus habitaciones, y rodeada de sus hijos y nietos, murió santamente el 14 de marzo del año 968.

Aprendamos de santa Matilde su don para reconciliar a sus hijos, y su gran generosidad para con los pobres.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de la santa.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2016/09/goigs-santa-matilde.html

Aquí podemos ver la vida de santa Matilde.

https://www.youtube.com/watch?v=HDqeyl3Z2GI



lunes, 2 de marzo de 2026

Señora y esclava, SANTAS PERPETUA Y FELICIDAD.

Santas Perpetua y Felicidad.

Hoy sábado, 7 de marzo, celebramos a Santa Perpetua y Felicidad. Las dos eran jóvenes cristianas que murieron mártires en Cartago, bajo el imperio de Septimio Severo en el siglo II.

La primera, Vibia Perpetua, era una joven madre de 22 años, y escribió en prisión el diario de su arresto, de las visitas que recibía, de las visiones y de los sueños, y siguió escribiendo hasta la víspera del suplicio. Este día escribe:

"Nos echaron a la cárcel y quedé consternada, porque nunca me había encontrado en lugar tan oscuro. Apretujados, nos sentíamos sofocar por el calor, pues los soldados no tenían ninguna consideración con nosotros".

Perpetua era una mujer de familia noble y había nacido en Cartago; con ella fueron encarcelados Saturnino, Revocato, Secóndulo y Felicidad, que era una joven esclava de la familia de Perpetua, todos catecúmenos.

A los cinco se unió su catequista Saturno y, gracias a él, todos pudieron recibir el bautismo antes de ser echados a las fieras y decapitados en el circo de Cartago, el 7 de marzo del año 203.

Felicidad estaba para dar a luz a su hijo y rezaba para que el parto llegara pronto para poder unirse a sus compañeros de martirio. Y así sucedió, el niño nació dos días antes de la fecha establecida para el inhumano espectáculo en el circo. Fue un parto muy doloroso, y un soldado comenzó a burlarse de ella, diciendo:

"¿Cómo te lamentarás entonces cuando te estén destrozando las fieras?".

Felicidad replicó llena de fe y de dignidad:

"¡Ahora soy yo quien sufro; en cambio, lo que voy a padecer no lo padeceré yo, sino que lo sufrirá Jesús en mí!".

Ser cristianos en esa época de fe y de sangre constituía un riesgo cotidiano, el riesgo de terminar en un circo, como pasto para las fieras y ante la morbosa curiosidad de la muchedumbre. 

Perpetua tenía un hijito de pocos meses. Su padre, que era pagano, le suplicaba, se humillaba, le recordaba sus deberes para con el pequeño. Bastaba una palabra de abjuración y ella regresaría a casa. Perpetua, llorando, repetía:

"No puedo, soy cristiana".

En la cárcel, Perpetua pudo ver a su hijo y recibió la visita de su madre y un hermano. Tuvo una visión en la que subía una escalinata hasta que llegaba a un hermoso prado verde en el que pastaba un rebaño de ovejas.

Los escritos de Perpetua formaron un libro que se llama PASIÓN DE PERPETUA Y FELICIDAD, que después completó otra mano, tal vez la de Tertuliano, que narró como las dos mujeres fueron echadas a una vaca brava que las corneó bárbaramente antes de ser decapitadas.

La frescura de esas páginas ha llenado de admiración y conmoción a muchas generaciones. Los hermanos en la fe fueron quienes pidieron a Perpetua que escribiera esos apuntes para dejar a todos los cristianos por escrito un testimonio de edificación.

Aprendamos de estas madres su fortaleza. Ellas siguieron a Cristo hasta el martirio. Prefirieron morir antes que renegar de su fe.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de las santas.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2022/03/goigs-les-santes-perpeuta-i-felicitat.html

Aquí podemos ver su historia.

https://www.youtube.com/watch?v=U8vklYNfZ9o

lunes, 23 de febrero de 2026

Modelo de abad, SAN ROMÁN DE CONDAT

    San Román de Condat

Hoy sábado, 28 de febrero, celebramos a san Román de Condat. El santo nació en el año 390 en Izernore, en el imperio romano de occidente. 

A los 35 años de edad se retiró a los bosques del Jura, en la frontera de Francia y Suiza para vivir como ermitaño. Llevó consigo las "Vidas de los Padres del desierto", de Casiano, algunos útiles de trabajo y un poco de semilla y se abrió camino hasta la confluencia del Bienne y el Alière.

En aquellas escarpadas montañas de difícil acceso, encontró la soledad que buscaba. A la sombra de un gigantesco pino, pasaba el día en la oración, la lectura espiritual y el cultivo de la tierra.

Al principio, sólo las bestias y uno que otro cazador turbaban su retiro; pero pronto fueron a reunírsele su hermano menor, Lupicino y uno o dos compañeros más. Después llegaron otros muchos aspirantes a la vida eremítica, entre ellos una hermana de san Román y varias otras mujeres.

Los dos hermanos construyeron los monasterios de Condal y Leuconne, a tres kilómetros de distancia uno del otro y, para las mujeres, erigieron el monasterio de La Baume, donde actualmente se levanta el pueblecito de Saint-Roman-de-la-Roche. Los dos hermanos desempeñaban simultáneamente el cargo de abad, en perfecta armonía, aunque Lupicino tendía a ser más estricto.

San Román fue el primer abad benedictino de la actual Francia.

Luipicino habitaba generalmente en el monasterio de Leuconne, y al enterarse de que los monjes de Condal empezaban a comer un poco mejor, se presentó en el monasterio y les prohibió tal innovación.

Aunque el ideal de san Román y san Lupicino era imitar a los anacoretas del oriente, las diferencias de clima les obligaron a modificar ciertas austeridades. Los galos eran muy dados a los placeres de la mesa; a pesar de ello, jamás probaban los monjes la carne, y sólo comían huevos y leche cuando estaban enfermos. Pasaban gran parte del día en duros trabajos manuales, vestían pieles de animales y usaban suecos. Esto les protegía de la lluvia, pero no del cruel frío del invierno, ni del extremo sol del verano.

San Román hizo una peregrinación al actual Saint-Maurice de Valais para visitar el sitio del martirio de la Legión Tabana. En el camino curó a dos leprosos; la fama del milagro llegó antes que él a Ginebra y, al pasar por la ciudad, el obispo, el clero y el pueblo salieron a saludarle.

San Román de Condat fue ordenado sacerdote por san Hilario de Arlés, en el año 444.

Su muerte ocurrió el año 460. Según su deseo, fue sepultado en la Iglesia del convento gobernado por su hermano, Lupicino. Este le sobrevivió cerca de veinte años.

Se cuentan las grandes maravillas de la bondad de Román para con los monjes y de su espíritu de fe. En una época de hambre, obtuvo con sus oraciones la multiplicación del grano que quedaba en el monasterio. Cuando sus monjes, cediendo a la tentación, empezaban a pensar en abandonar la vida religiosa o la abandonaban realmente, el santo no les trataba con dureza, sino que les alentaba a perseverar en su vocación. Hilario de Arlés, en el año 444.

Román y su hermano Lupicio fundaron diversos monasterios, entre los que destacan la propia abadía de Condat, que es el núcleo de lo que ahora es la ciudad de Saint-Claude, Lauconne, y posteriormente Saint-Luipicin, porque Lupicio fue enterrado allí.

Aprendamos de san Román su bondad. Seamos bondadosos con los que nos rodean y, como el santo, animémosles en el camino del bien.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2022/02/goigs-sant-roma-abat-o-de-condat-en.html

Aquí podemos ver un resumen de la vida del santo.

https://www.youtube.com/watch?v=KDSt1fvSoNI

domingo, 15 de febrero de 2026

SAN PEDRO DAMIÁN

San Pedro Damián

 Hoy sábado, 21 de febrero, celebramos a san Pedro Damián, obispo y doctor. El santo nació en Rávena, Italia, en el año 1007. Quedó huérfano muy pequeñito y un hermano suyo lo humilló terriblemente y lo dedicó a cuidar cerdos. Le trataba como al más vil de los esclavos.

Un sacerdote, el Padre Damián, se compadeció de él y se lo llevó a la ciudad, costeándole los estudios. En honor a su protector, en adelante nuestro santo se llamó siempre Pedro Damián.

A los 25 años ya era profesor de universidad. El santo no se sentía satisfecho de vivir en un ambiente mundano y dispuso hacerse religioso.

Estaba meditando cómo entrar en un convento, cuando recibió la visita de dos monjes benedictinos, de la comunidad fundada por san Romualdo, y al oírles narrar lo seriamente que en su comunidad se vivía la vida religiosa, se fue con ellos. Y pronto resultó ser el más exacto cumplidor de los reglamentos de su convento.

Pedro, para hacer penitencia, se daba azotes, y ayunaba a pan y agua. Sucedió que su cuerpo, que no estaba acostumbrado a esto, empezó a debilitarse y le llegó el insomnio, y pasaba las noches sin dormir, y le afectó una debilidad general que no le dejaba hacer nada. Entonces comprendió que las penitencias no deben ser tan exageradas, y que la mejor penitencia es tener paciencia con las penas que Dios permite que nos lleguen, y que una muy buena penitencia es dedicarse a cumplir los deberes de cada día y a estudiar y trabajar con todo empeño.

Es uno de aquellos personajes que, en la Edad Media, trabajaron por la renovación de la Iglesia con su propio ejemplo de vida de oración y desprendimiento. Fue monje, fundador y reformador de monasterios, predicador, obispo y cardenal. Tras dejar los estudios, se retiró a Fonte Avellana, desde donde, como prior, reformó varios monasterios.

Con su vida muestra una feliz síntesis entre la vida eremítica y la actividad pastoral. Como ermitaño, encarna el radicalismo evangélico y el amor sin reservas a Cristo, tan acertadamente expresados en la Regla de san Benito. Como hombre de Iglesia, actúa con clarividente sabiduría, tomando incluso, cuando era necesario, decisiones audaces y valientes.

En su interesante obra titulada Vita Beati Romualdi, nos ha dejado uno de los frutos más significativos de la experiencia monástica de la Iglesia indivisa. Nombrado cardenal-obispo de Ostia, regresó nuevamente al monasterio, desencantado por los conflictos entre el Imperio y el Papado.

Muchas frases suyas se han hecho célebres, entre ellas destaca esta referida a la Virgen María:

"A través de una mujer, Eva, una maldición cayó sobre la tierra. A través de una mujer, María, también regresó a la tierra una bendición".

Fue el alma de la Reforma gregoriana, que marcó el paso del primer milenio al segundo, y de la cual Gregorio VII constituía el corazón y la fuerza. En una época marcada por particularismos e incertidumbres, debido a la falta de principios unificadores, Pedro Damián, consciente de sus propios límites, transmitió a sus contemporáneos la convicción de que solo a través de una contante tensión armónica entre la soledad y la comunión puede darse un testimonio cristiano eficaz.

La gente decía: "El Padre Pedro Damián es fuerte en el hablar, pero es santo en el obrar, y eso hace que le hagamos caso con gusto a sus llamadas de atención".

Murió en Faenza, en los Estados Pontificios, el 21 de febrero del año 1072, después de lograr que la ciudad de Ravena hiciera las paces con el Papa. Al llegar a Faenza, en el convento, sintió una gran fiebre y murió santamente, mientras los monjes recitaban los maitines alrededor de su lecho. Desde su muerte fue venerado, y se consiguieron favores de Dios por su intercesión. se  y fue proclamado Doctor de la Iglesia Universal el día 27 de septiembre del año 1828.

Aprendamos de san Pedro Damián su amor sin reservas a Cristo, y el cumplir su Voluntad en el lugar en que Dios nos haya puesto.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2021/03/goigs-sant-pere-damia.html

Aquí podemos ver un resumen de su vida.

https://www.youtube.com/watch?v=LkpnNkc6D34

lunes, 9 de febrero de 2026

El patrón de los enamorados, SAN VALENTÍN

San Valentín

Hoy sábado, 14 de febrero, celebramos a san Valentín. El santo nació en el año 175 en la ciudad de Terni, a cien kilómetros de Roma, donde actualmente yacen sus restos debajo de uno de los altares laterales de la Basílica que lleva su nombre.

En el siglo III, en tiempos en los que se perseguía a los cristianos, san Valentín se consagró al servicio de la comunidad eclesial de su ciudad natal. Como obispo de Terni, arriesgó su vida muchas veces para administrar los sacramentos. Se dice que tenía predilección por unir a las parejas en santo matrimonio, pues eso multiplicaba el deseo en otros de constituir un hogar cristiano.

A san Valentín le encantaban las flores y solía regalarlas a las parejas que se comprometían para casarse, como expresión de su deseo que tengan una vida feliz juntos.

Cuenta la tradición, que el emperador romano Claudio II, con el propósito de evitar que las familias cristianas se multiplicaran, prohibió la celebración de todo matrimonio cristiano. Además, tenía la convicción de que los soldados casados no solían ser lo suficientemente aguerridos, puesto que se hallaban emocionalmente sometidos a una familia.

Entonces, llegó a oídos del emperador que el obispo Valentín había casado a un legionario converso con una joven cristiana, acto que consideró una afrenta directa contra su autoridad. Pronto dio la orden de ubicar y apresar al obispo. Así que el santo fue encarcelado y luego llevado a la vía Flaminia, cerca de la Puerta del Pueblo en Roma, donde sería azotado.

Para evitar tumultos o protestas de quienes apreciaban al obispo, Claudio decidió ejecutarlo y enterrar sus restos en secreto. La tradición señala que el obispo san Valentín murió decapitado el 14 de febrero del año 273. Una versión muy popular señala que, pasado un tiempo prudente, tres discípulos suyos lograron ubicar y desenterrar su cuerpo, y lo llevaron de regreso a su ciudad para darle una sepultura digna.

La fiesta de San Valentín recuerda el sentido del auténtico amor entre quienes están llamados a la vida matrimonial y a formar una familia. La figura del obispo mártir nos recuerda, además, que el amor no es solo un sentimiento. Esencialmente, tiene que ver con la voluntad de un hombre y de una mujer expresada en la entrega y el sacrificio, sin calcular beneficios o conveniencias; todo lo contrario, el amor esponsal es el amor que procura el bien y la plenitud de la pareja.

Como recordaba el Papa Benedicto XVI en su encíclica Deus Caritas Est, Dios es Amor. Decía así:

"El amor es ocuparse del otro y preocuparse por el otro. Ya no se busca a sí mismo, sumirse en la embriaguez de la felicidad, sino que ansía más bien el bien del amado: se convierte en renuncia, está dispuesto al sacrificio, más aún, lo busca".

Aprendamos de san Valentín su fidelidad a Dios, y su entrega generosa a su divina voluntad, especialmente administrando el sacramento del matrimonio y procurando la formación de familias auténticamente cristianas.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2020/10/goigs-sant-valenti-ribes-de-freser.html

Aquí podemos visualizar un resumen de la vida de san Valentín, patrono de los enamorados.

https://www.youtube.com/watch?v=KNznoWALHMY

miércoles, 4 de febrero de 2026

SANTA DOROTEA

Santa Dorotea

 Ayer viernes, 6 de febrero, celebrábamos a santa Dorotea. La santa vivió a finales del siglo III en Cesarea, en Capadocia, una región de Asia Menor donde estaba floreciendo una de las primeras comunidades cristianas. Desde muy niña abrazó la fe en el Señor y se distinguió por el largo tiempo que pasaba en oración, por el sacrificio, por el ayuno y por las obras de caridad hacia los hermanos. Dorotea era muy atractiva, mansa, humilde, pero sobre todo prudente y sabia.

Quienes conocían a la santa, se maravillaban de sus dones y glorificaban a Dios por su sierva. Sapricio, perseguidor de los cristianos, se enteró de la fama de Dorotea y la encarceló para interrogarla.

Cuando se instaló el tribunal, trajeron a Dorotea quien, después de haber elevado su oración ante Dios, se mantuvo firme delante del Prefecto.

"¿Cómo te llamas?, le preguntó.

"Mi nombre es Dorotea", respondió la joven.

Sapricio dijo:

"He mandado traerte para que ofrezcas sacrificios a los dioses inmortales, según la ley de nuestros augustos príncipes".

Respondió Dorotea:

"El Dios que está en el cielo es la augusta Majestad, sólo a Él sirvo...".

Como la joven, a pesar de la amenaza de la hoguera, se mantuvo firme en no abjurar de su fe, Sapricio la confió a dos otras jóvenes, Crista y Calixta, que habían abjurado de la fe para salvar sus vidas.

La idea del perseguidor se volvió en su contra, pues Dorotea hizo que estas jóvenes se convirtieran de nuevo a la fe en Jesús. Las dos acompañaron y precedieron en el martirio a Dorotea.

Mientras Dorotea era llevada al martirio, la tradición dice que cumplió la promesa que había hecho antes al juez Teófilo, quien la había desafiado diciendo:

"Envíame manzanas y rosas desde el Cielo"

Poco antes de ser martirizada, el juez vio que un ángel le entregaba una cesta con tres rosas y tres manzanas en pleno invierno, con el resultado de que el juez que se burlaba, se convirtió inmediatamente y aceptó la fe cristiana.

La gran fe de Dorotea obtuvo la sorprendente conversión de Teófilo, y este también fue condenado a muerte. Su memoria litúrgica está asociada con la de santa Dorotea en el mismo día.

Aprendamos de santa Dorotea su fe inquebrantable en Jesucristo. Esta fe firme y segura la llevó a convertir a otros al cristianismo. Seamos también valientes en profesar nuestra fe y en comunicarla a los hermanos.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de la santa.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2025/06/goigs-santa-dorotea-sant-esteve-del.html

Aquí podemos ver la vida de santa Dorotea.

https://www.tiktok.com/@sacrum_cultura/video/7468294004610780421

lunes, 26 de enero de 2026

Padre y maestro de jóvenes, SAN JUAN BOSCO

San Juan Bosco

Hoy sábado, 31 de enero, celebramos a san Juan Bosco. Juan nació en el pueblo de Becchi, en Castelnuovo d'Asti, en Italia, el 16 de agosto de 1815. Su madre, Margarita, estaba casada con Francisco, que se había quedado viudo y tenía un hijo llamado Antonio. 

Cuando Juan tenía tan solo 2 años se le murió su padre de una pulmonía, con solo treinta y tres años, y la familia comenzó a vivir serias dificultades económicas, pero sobre todo, dificultades de relación, ya que Antonio tenía envidia de Juan.

A la edad de 9 años Juan tuvo un sueño profético que marcó toda su vida: él sería pastor y guía de los niños y jóvenes más necesitados. Tenía pues que estudiar y prepararse bien y, como en casa había muchas dificultades, tuvo que buscar trabajo en un pueblo cercano. Allí, pudo alternar su trabajo en el campo y el establo con el estudio y la oración.

Más adelante, en el año 1829, don Calosso, capellán de Murialdo, se ofreció como su primer profesor de latín y su primer guía espiritual, pero murió repentinamente en noviembre del año 1830.

Juan, consciente de la misión que tendría entre los jóvenes, no ahorró ningún esfuerzo para poder continuar con sus estudios. Caminaba 20 kilómetros diarios, vivía como pensionista en la casa de un sastre y músico del pueblo, aprendió muchos oficios para ganarse el pan...; dormía debajo de una escalera y trabajaba como aprendiz de taller, camarero, empleado en un establo, etc. 

Esta fuerte inquietud vocacional le empujó a fundar con sus amigos la Sociedad de la Alegría, ...a entrar en el Seminario..., y, en el año 1841, a ordenarse sacerdote. ¡Su sueño se iba haciendo realidad!. ¡Ahora podía dedicarse de lleno a los jóvenes más necesitados!.

La Sociedad Salesiana se inició en el año 1854, para asegurar en un futuro la estabilidad de sus obras y de su espíritu.

El propósito constante de san Juan Bosco fue llevar el mayor número posible de almas al Cielo. Él puso siempre por encima de todo la salvación eterna de aquellos que encontraba en la calle o llamaban a su puerta. En su dormitorio se podía leer este lema:

"Dame las almas y quédate con todo lo demás"

Juan buscaba ganarse el afecto de los niños y jóvenes con la mansedumbre y la caridad. Amaba y educaba como un verdadero padre a los chicos abandonados, perturbados y desorientados debido al duro proceso de industrialización.

El 8 de diciembre de 1844, inspirándose en san Felipe Neri, fundó el Oratorio, bautizándolo con el nombre de san Francisco de Sales.

La pedagogía del santo fue siempre con un enfoque educativo preventivo y nunca represivo. También era promotor de la "buena prensa católica", destinada a la divulgación cultural, pedagógica y cristiana.

En el año 1862 se encontró providencialmente con Don Pestarino, que le contó la existencia de un grupo de chicas jóvenes que llevaban adelante un taller y un oratorio con las niñas y jóvenes de su pueblo. Este le habló especialmente de la joven María Mazzarello.

Cuando Don Bosco fue a Mornés, en el año 1864, descubrió que esta joven estaba haciendo con las niñas lo mismo que él estaba haciendo con los niños en Turín.

María manifestó:

"Las palabras de Don Bosco eran como el eco de una voz que sentía en el corazón, sin saberla expresar; como la traducción de sus mismos sentimientos, como algo esperado siempre y que finalmente llegaba".. Y expresó:

"Don Bosco es un santo, y yo lo siento".

En el año 1872, Don Bosco con María Mazzarello fundaron el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

La primera expedición misionera partió para Argentina en el año 1875, y estaba formada por salesianos e Hijas de María Auxiliadora. En este mismo año nacieron los Cooperadores, considerados por don Bosco como "Salesianos Externos".

Don Bosco murió el día 31 de enero del año 1888, y fue beatificado por el Papa Pío XI el 2 de junio del año 1929, y declarado santo el 1 de abril del año 1934.

San Juan Pablo II lo declaró "padre y maestro de la juventud", en el centenario de su muerte.

El camino de santificación de don Bosco consiste en "estar muy alegres y en el perfecto cumplimiento de los propios deberes".

El Papa Francisco confesó que, ya desde que era niño, había aprendido ese "carisma" de alegría en la escuela de los Salesianos en Argentina.

Aprendamos de san Juan Bosco el don de la alegría, el cumplir con nuestras obligaciones con ánimo gozoso y sereno.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2016/09/goigs-sant-joan-bosco-fundador-dels.html

Aquí podemos ver un poco su vida.

https://www.youtube.com/watch?v=Y4knGzO1COI