lunes, 18 de mayo de 2026

Abogada de las causas difíciles, SANTA RITA

Santa Rita

 Ayer viernes, 22 de mayo, celebrábamos a santa Rita. La santa nació en Roccaporena, una pequeña aldea de Umbría, en Italia, en el año 1371.

Su nombre era Margarita Lotti, y en diminutivo, la llamaban Rita. Sus padres eran campesinos. Se esforzaron en darle una buena formación escolar y religiosa en Casia, a cargo de los religiosos agustinos. 

Allí maduró su devoción por san Agustín, que eligió como santo protector.

Alrededor del año 1385, Rita se casó con Paolo di Ferdinando di Mancino. Era un hombre violento. Rita, con su oración y la capacidad de pacificar aprendida de sus padres, le ayudó a vivir más cristianamente.

Tuvo dos hijos varones. Su esposo fue asesinado. 

Rita, para evitar que los hijos se vengaran, escondió la camisa ensangrentada de su padre. En su corazón, Rita perdonó a los que han matado a su marido, pero no así la familia de su esposo. Ella no deja de rezar y hace de la oración su arma y su consuelo.

Una enfermedad provocó la muerte de sus dos hijos, y su único consuelo fue pensar en la salvación de sus almas, que ya no estarían más expuestas al peligro de condenarse, en el clima de revancha suscitado por el asesinato de su esposo.

Sola, Rita comenzó una vida de oración más intensa por sus difuntos, pero también por la familia Mancino, la familia de su marido, para que perdonaran y encontraran la paz. 

A la edad de 36 años pidió ser admitida entre las monjas agustinas del Monasterio de Santa María Magdalena de Casia, pero su solicitud fue rechazada. Más adelante la admitieron.

Se cuenta, que durante el noviciado, la abadesa para probar la humildad de Rita, le hacía regar un leño seco. Su obediencia fue premiada por Dios con una vid exuberante.

A lo largo de los años, se distinguió como una religiosa humilde, que ponía gran celo en la oración y en los trabajos que le eran encomendados. Sus virtudes las conocían incluso fuera del convento, sobre todo las obras de caridad.

Cada vez más inmersa en la contemplación de Cristo, Rita pidió poder participar en su Pasión, y en el año 1432, absorta en la oración, se encontró sobre la frente, la herida de la corona de espinas de Jesús Crucificado. El estigma persistió durante 15 años, hasta su muerte.

Rita, postrada en cama y enferma, pidió a una prima que le trajera dos higos y una rosa de la casa paterna. Era el mes de enero, y la prima pensó que la santa estaba delirando. Cuando llegó a la casa encontró estupefacta los higos y la rosa y los llevó a Rita, en Casia.

Para Rita, fueron el signo de la bondad de Dios que había acogido en el cielo a sus dos hijos y a su marido.

Rita expiró la noche del 21 al 22 de mayo del año 1447. Era tal la fama de su santidad, que su cuerpo nunca fue enterrado. Hoy día es custodiado por una urna de cristal.

Rita supo florecer, a pesar de las espinas que la vida le tenía preparadas, ofreciendo el buen perfume de Cristo y deshelando el gélido invierno de tantos corazones.

La rosa es el símbolo de sus ritos, en recuerdo del prodigio que ocurrió en su casa natal.

Aprendamos de la santa su obediencia y su interés por complacer la voluntad de los superiores.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de la santa.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2025/08/goigs-santa-rita-esglesia-de-sant.html

Aquí podemo ver un resumen de su vida.

https://www.youtube.com/watch?v=mZU2FttpjjI

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