miércoles, 27 de mayo de 2026

Médico y sacerdote, Beato PERE TARRÉS

Beato Pere Tarrés

 

Hoy sábado, 30 de mayo, celebramos al beato Pere Tarrés. Nació tal día como hoy , el 30 de mayo del año 1905, en Manresa. Sus padres eran Francesc Tarrés Puigdellívol y Carme Claret Masats. Ambos eran ejemplares cristianos. Tenía dos hermanas llamadas Francisca y María. Fue bautizado el 4 de junio en la parroquia de la Virgen del Carmen.

Pere tenía un carácter alegre y abierto, cariñoso con sus padres y hermanas, amante de la naturaleza, contemplativo, místico con alma de poeta.

Obtuvo una beca y pudo acceder a la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Participaba en el Oratorio de San Felipe Neri. Tenía un gran celo apostólico y era miembro de la Federación de Jovenes Cristianos. Era un gran devoto de la Eucaristía y amaba tiernamente a la Madre de Dios.

En julio de 1925 muere su padre y poco tiempo después su madre sufre un accidente que la deja imposibilitada.

En la Navidad del año 1927 hace el voto de castidad, con la aprobación de su director espiritual. En 1928, después de haber concluido la carrera de Medicina, con premio extraordinario, se establece definitivamente en Barcelona. Durante este período sus hermanas ingresan en el convento de las Concepcionistas. Junto con su compañero, el Dr. Gerardo Manresa, funda el sanatorio - clínica de Nuestra Señora de la Merced de Barcelona.

Durante el ejercicio de su profesión de médico es ejemplar en la caridad y en la vida de piedad. Jamás pierde la alegría, y trata con respetuosa familiaridad a los enfermos.

El 8 de julio de 1936, Pere se traslada al monasterio de Montserrat para realizar los Ejercicios Espirituales, que son interrumpidos el día 21 por el Alzamiento nacional. Pere se traslada a la Generalitat y logra obtener la tutela de la policía para preservar la integridad del Monasterio de la barbarie de los anárquicos.

Refugiado en Barcelona lleva, a escondidas, la comunión a los perseguidos por los milicianos rojos y logra escapar a una perquisición realizada en su casa.

En julio del año 1938 debe enrolarse en el ejército republicano como médico. Gracias a su coraje y dedicación los mismos soldados piden su promoción a capitán del ejército. Dedicaba parte de su tiempo al estudio del latín y de la filosofía, en preparación a sus futuros estudios sacerdotales y no perdía ocasión de manifestar su fe.

En enero del año 1939 retorna a su casa del frente de guerra. Continua su actividad médica y se prepara para ingresar en el Seminario de Barcelona, siendo la fecha de ingreso el 29 de setiembre de 1939.

En 1941 muere su madre. Es ordenado presbítero el 30 de mayo de 1942. El obispo le designa vicario de Sant Esteve de Sesrovires. Obtiene la Licencia en Teología en 1944.

Le encargan distintas obras apostólicas, y no le faltan dificultades que lo hacen sufrir, pero él sabe responder con actitud evangélica, con caridad, prudencia y fortaleza.

El 17 de noviembre de 1945 escribe en su Diario que se siente sumergido en el océano del apostolado, como había soñado por tanto tiempo, con el mismo fuego y entusiasmo que sintió ya desde joven. Afirmó: "Yo soy hijo de obreros. En el Cielo trabajaré por todos...".

Pere Tarrés dejó una huella perenne y benéfica en todos los que lo trataron por actividades apostólicas.

El 17 de mayo de 1950 le realizaron una biopsia cuyo diagnóstico fue linfosarcoma linfoblastico. Pere vcivió su enfermedad con una actitud total de abandono en Dios y ofreciendo su vida por la santificación de los sacerdotes.

El 31 de agosto de 1950, a los 45 años, moría en la Clínica que había fundado. Fue sepultado en el cementerio de Montjuic. El 6 de noviembre de 1975 sus restos mortales fueron trasladados a la iglesia parroquial de Sant Vicenç de Sarrià, donde aún reposan.

San Juan Pablo II, en el año 2004, afirmó que "Pere Tarrés  sigue siendo un ejemplo para los médicos porque amaba al enfermo como persona, ayudándolo a curar o soportar el dolor". También afirmó que "es modelo para los sacerdotes de hoy".

Aprendamos del beato Pere Tarrés su caridad y celo ardiente en el apostolado. Toda su vida fue un modelo de amor  a los que más lo necesitaban, tanto en su juventud, como en el ejercicio de su profesión médica y también en el sacerdocio, que vivió con una entrega total a Dios y a los hermanos.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.


 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario