lunes, 24 de noviembre de 2025

Arrastrado por un toro, SAN SATURNINO

San Saturnino

 Hoy sábado, 29 de noviembre, celebramos a san Saturnino. Este santo fue un misionero romano que predicó en las Galias, el Pirineo y la península ibérica. Fue el primer obispo de Toulouse, donde fue martirizado por los paganos, según las Actas de Surio.

Según estas Actas, Saturnino predicó en Aquitania durante el Consulado de Gracio y Decio, en el siglo III. En Tolosa convirtió a Honesto, quien se unió a él en el trabajo de misionero. En Carcassone, el prefecto Rufino los encarceló, pero fueron liberados por un ángel.

Honesto fue a predicar a Pamplona. Tras debatir con el senador pagano Firmo, hizo llamar a Saturnino. Saturnino y Honesto convirtieron y bautizaron a varios paganos de la ciudad, entre ellos Firmo y su esposa, que fueron bautizados por Saturnino, y el hijo de ambos, Fermín, quien luego sería a su vez obispo de Amiens.

La Passio Sagturnini cuenta que Saturnino, habiendo sido nombrado obispo, llegó a Toulouse, en Francia, en el año 250, bajo el consulado romano de Decio y Grato. En aquella época, en la Galia había todavía muy pocas comunidades cristianas y Saturnino llegó para predicar y convertir a los ciudadanos de aquel lugar.

En la ciudad había un templo erigido por los romanos y consagrado a su dios Júpiter Capitolino. Saturnino tenía que pasar cada día por delante de dicho templo para llegar a un pequeño oratorio donde ejercía su catequesis. Parece ser que durante algún tiempo, Júpiter se mostraba mudo ante las peticiones de las gentes que creían en él y empezó a correr el rumor de que el responsable de tal hecho era el obispo Saturnino.

La multitud se alteró por este motivo y un día le esperó, y al pasar por allí, rodeándole, quiso imponerle el sacrificio de un toro al dios romano. Ante su negativa, se enfurecieron, y ataron al obispo Saturnino al toro que debía ser sacrificado, y le picaron para que corriera por las escalinatas del Capitolio. 

El cuerpo de Saturnino fue despedazándose a lo largo de la carrera del toro. Cuando paró el animal, su cuerpo quedó abandonado, hasta que unas piadosas mujeres lo recogieron y lo enterraron en una fosa muy profunda.

Un siglo después fue descubierta su tumba, y allí mismo construyeron una pequeña capilla con sus reliquias. Con el tiempo se perdió dicha capilla y también su recuerdo. Posteriormente, uno de sus sucesores encontró el lugar.

Los testimonios históricos fiables de su culto en Pamplona datan de finales del siglo XI, cuando se instalaron numerosos pobladores francos, que construyeron una iglesia bajo su advocación, y a su alrededor se formó uno de los tres barrios importantes, el llamado Burgo de San Serenín o Burgo de San Cernín. Frente a la puerta de dicha iglesia hay una plancha de bronce que está tapando un pozo. Se cuenta que san Saturnino bautizó con el agua de ese pozo a los primeros cristianos pamploneses, incluso a San Fermín.

San Saturnino es patrono de las poblaciones de Pamplona, de Sant Sadurní d'Anoia, Sant Sadurní d'Osormort, Sant Sadurní de l'Heura, Montornés del Vallés, Montmajor, Artajona y Ventosa.

San Saturnino sea nuestro modelo en la valentía en profesar la fe, a pesar del rechazo de las autoridades y con el riesgo de perder la vida con el martirio. Su firmeza y amor a Jesucristo nos impulsen a dar siempre testimonio del Señor.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos dedicados al santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/search/label/Sadurn%C3%AD%20(sant)

Aquí podemos ver la vida de este santo.

https://www.youtube.com/watch?v=f_W6VY98koo

Tumba de san Saturnino.

En el siguiente enlace podemos ver la tapa del pozo en el que bautizó san Saturnino a san Fermín y a otros muchos cristianos.

https://www.flickr.com/photos/jvinolase/30218216151/in/photolist-N3hfSK-N7NzfY-N7Nzxw-NaRQ5H-NaTyFx


lunes, 17 de noviembre de 2025

Patrona de la música, SANTA CECILIA

Santa Cecilia. Museo de arte de Girona. Girona.

 Hoy sábado, 22 de noviembre, celebramos a santa Cecilia. Durante más de mil años, santa Cecilia ha sido una de las mártires de la primitiva Iglesia más veneradas por los cristianos. Su nombre figura en el canon de la Misa. 

Las "Actas" de la santa afirman que pertenecía a una familia patricia de Roma y que fue educada en el cristianismo. Solía llevar un vestido de tela muy áspera bajo la túnica propia de su dignidad, ayunaba varios días por semana y había consagrado a Dios su virginidad.

Su padre la casó con un joven patricio llamado Valeriano. El día de la celebración del matrimonio, en tanto que los músicos tocaban y los invitados se divertían, Cecilia se sentó en un rincón a cantar a Dios en su corazón y a pedirle que la ayudase.

Cuando los jóvenes esposos se retiraron a sus habitaciones, Cecilia, armada de todo su valor, dijo dulcemente a su esposo:

"Tengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un ángel del Señor vela por mí. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el ángel se enfurecerá y tú sufrirás las consecuencias; en cambio si me respetas, el ángel te amará como me ama a mí".

Valeriano replicó:

"Muéstramelo. Si es realmente un ángel de Dios, haré lo que me pides".

Cecilia le dijo:

"Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del Bautismo, verás al ángel".

Valeriano accedió y fue a buscar al obispo Urbano, quien se hallaba entre los pobres, cerca de la Vía Apia. Urbano le acogió con gran gozo. Entonces se acercó un anciano que llevaba un documento en el que estaban escritas las siguientes palabras:

"Un solo Señor, un solo Bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todo y en nuestros corazones".

Urbano preguntó a Valeriano:

"¿Crees esto?".

Valeriano le respondió que sí y Urbano le confirió el Bautismo. Cuando Valeriano regresó a donde estaba Cecilia, vio a un ángel de pie junto a ella. El ángel colocó sobre la cabeza de ambos una guirnalda de rosas y lirios. Poco después llegó Tiburcio, el hermano de Valeriano, y los jóvenes esposos le ofrecieron una corona inmortal si renunciaba a los falsos dioses. Tiburcio se mostró incrédulo al principio y preguntó:

"¿Quién ha vuelto de más allá de la tumba a hablarnos de esa otra vida?".

Cecilia le habló largamente de Jesús. Tiburcio recibió el Bautismo, y al punto vio muchas maravillas.

Desde entonces, los dos hermanos se consagraron a la práctica de las buenas obras. Ambos fueron arrestados por haber sepultado los cuerpos de los mártires.

Almaquio, el prefecto ante el cual comparecieron, empezó a interrogarlos. Las respuestas de Tiburcio le parecieron desvaríos, y dirigiéndose a Valeriano le dijo que esperaba que le respondiera de forma más sensata.

Valeriano le respondió que tanto él como su hermano estaban bajo el cuidado del mismo médico, Jesucristo, el Hijo de Dios, quien les dictaba sus respuestas. Comparó los gozos del cielo con los de la tierra. Almaquio le ordenó que dijese a la corte si estaba dispuesto a sacrificar a los dioses para obtener la libertad. Tiburcio y Valeriano replicaron juntos:

"No, no sacrificaremos a los dioses sino al único Dios, al que diariamente ofrecemos sacrificio".

Valeriano se regocijó al ver que el prefecto los mandaba azotar y hablando en voz alta, dijo a los cristianos presentes:

"¡Cristianos romanos, no permitáis que mis sufrimientos os aparten de la Verdad!. ¡Permaneced fieles al Dios único, y pisotead los ídolos de madera y de piedra que Almaquio adora!".

Fueron condenados a muerte. Con ellos murió un cortesano llamado Máximo, que viendo la fortaleza de los mártires, se declaró cristiano.

Cecilia sepultó los tres cadáveres. Después fue llamada para que abjurase de la fe. En vez de abjurar, convirtió a los que la inducían a ofrecer sacrificios. El Papa Urbano fue a visitarla a su casa, y bautizó ahí a 400 personas.

Durante el juicio, el prefecto Almaquio discutió detenidamente con Cecilia. La actitud de la santa le enfureció, pues ésta se reía de él en su cara y le atrapó con sus propios argumentos. Finalmente, la condenó a morir sofocada en el baño de su casa. Pero, por más que los guardias pusieron en el horno una cantidad mayor de leña, Cecilia pasó en el baño un día y una noche sin recibir daño alguno.

Entonces, el prefecto envió a un soldado a decapitarla. El verdugo descargó tres veces la espada sobre su cuello y la dejó tirada en el suelo. Cecilia pasó tres días entre la vida y la muerte. En ese tiempo, los cristianos acudieron a visitarla en gran número. La santa legó su casa a Urbano y le confió el cuidado de sus servidores. Fue sepultada junto a la cripta pontificia, en la catacumba de san Calixto.

Esta historia la repitieron con cariño los cristianos durante muchos siglos. Lo que sabemos con certeza sobre san Valerio y san Tiburcio es que fueron martirizados. De santa Cecilia sabemos que está sepultada ne un sitio de honor por haber fundado una iglesia, pero no sabemos exactamente cuando vivió.

El Papa san Pascual I (817-824), trasladó las reliquias de santa Cecilia a la iglesia de santa Cecilia en Transtèvere. En el año 1599, se permitió ver el cuerpo de santa Cecilia al escultor Maderna, quien esculpió una imagen de tamaño natural, muy real y conmovedora. La estatua se halla actualmente en la iglesia de santa Cecilia, bajo el altar, próximo al sitio en el que se había sepultado, en un féretro de plata.

Sobre el pedestal de la estatua, puso el escultor la siguiente inscripción:

"He aquí a Cecilia, virgen, a quien yo vi incorrupta en el sepulcro. Esculpí para vosotros, en mármol, esta imagen de la santa en la postura en que la vi".

Santa Cecilia es muy conocida por ser la patrona de los músicos. Sus "actas" cuentan que, el día de su matrimonio, en tanto que los músicos tocaban, Cecilia cantaba a Dios en su corazón.

A fines de la Edad Media, empezó a representarse a la santa tocando el órgano y cantando.

Para santa Teresita del Niño Jesús era su santa preferida. Nos dice así:

"Antes del viaje a Roma, no sentía ninguna devoción particular por esta santa, pero cuando visité la casa convertida en Iglesia, la Basílica de santa Cecilia en Transtèvere, el lugar de su martirio, y supe que había sido proclamada Reina de la Armonía, no por su hermosa voz o su talento para la música, sino en recuerdo del canto virginal que entonó a su Esposo celestial escondido en lo más profundo de su corazón, sentí por ella algo más que devoción. Se convirtió en mi confidente íntima".

Aprendamos de la santa su gran amor a la pureza, y su valentía para dar testimonio de Jesús.

Sepulcro de santa Cecilia.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de la santa.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2015/07/la-devocio-santa-cecilia-traves-dels.html

Aquí podemos ver su vida.

https://nazaret.tv/video/13/santa-cecilia


lunes, 10 de noviembre de 2025

SAN ALBERTO MAGNO

San Alberto Magno

Hoy sábado, 15 de noviembre, celebramos a san Alberto Magno. Este santo nació en Lauingen, en Alemania, junto al río Danubio, entre los años 1193 y 1206. Era de familia rica y de importancia en el gobierno y en la alta sociedad. Su padre era Conde. 

A los 16 años empezó a estudiar en la Universidad de Padua, donde conoció al beato dominico Jordán de Sajonia, quien lo animó en su vocación religiosa y a integrar la Orden de Predicadores, los Dominicos.

Años más tarde, Alberto obtuvo el puesto de profesor en la Universidad de París, centro intelectual de la Europa de aquel entonces. Allí se convirtió en un maestro notable. Se dice que el número de sus estudiantes llegó a ser tal que tuvo que trasladar sus clases del aula a la plaza pública, para que todos lo puedan escuchar. Esta plaza hoy evoca su nombre, la Plaza de Maubert, que es la contracción de "Magnus Albert", o sea, Alberto el Grande.

San Alberto fue elegido superior de la Orden de Predicadores en Alemania, y posteriormente nombrado rector de la Universidad de Colonia. Fue allí donde tuvo como discípulo a santo Tomás de Aquino.

A Alberto se le consideraba una autoridad en áreas muy difíciles y diversas: filosofía, física, geografía, astronomía, mineralogía, alquimia (química), biología; así como en Biblia y teología. Se le atribuye el descubrimiento del arsénico y una explicación sobre la tierra como cuerpo esférico.

Alberto fue el gran iniciador de lo que se conoce como "escolástica", el movimiento cultural centrado en la educación que cambiaría el rostro de Europa para siempre. No obstante, a pesar de sus dones y de la fama obtenida, fue siempre un hombre sencillo, aferrado a la oración y a los sacramentos.

En Roma, Alberto, llegó a ser el teólogo y canonista personal del Papa. Luego sería ordenado obispo de Ratisbona, servicio al que renunció tiempo después para dedicarse a seguir formando nuevos teólogos y filósofos para la Iglesia. En el año 1274, participó activamente en el II Concilio de Lyon.

San Alberto Magno era un intelectual fuera de lo común. Sin embargo, se cuenta que en el año 1278, mientras daba clases, le falló súbitamente la memoria y perdió por unos momentos la agudeza del entendimiento.

Una vez recuperado, el santo contó un episodio de su juventud. Explicó a sus alumnos que de joven le costaba mucho dedicarse al estudio, y una noche, desesperanzado, intentó huir del colegio donde estudiaba. En su intento por abandonar el lugar, llegó a la parte superior de unas escalinatas, cuando divisó, colgada en la pared, una imagen de la Virgen María.

"Alberto, ¿por qué en vez de huir del colegio, no me rezas a Mí, que soy "Casa de la Sabiduría"?. Si me tienes fe y confianza, yo te daré una memoria prodigiosa" le dijo la Madre de Dios. "Y para que sepas que fui Yo quien te la concedió, cuando ya te vayas a morir, olvidarás todo lo que sabías", concluyó la Virgen.

Para el santo, la súbita pérdida de memoria en aquella clase era un signo de Dios que anunciaba lo que habría de venir. Dos años más tarde, el 15 de noviembre del año 1280, san Alberto murió apaciblemente, sin enfermedad grave o episodio extraordinario, mientras charlaba tranquilamente con unos religiosos de su comunidad. Tenía 74 años. Ese período significó un hermoso epílogo de oración y trato cercanísimo con la Virgen, una serena preparación para el encuentro definitivo con Dios.

El Papa Benedicto XVI, en el año 2010, nos dijo refiriéndose a él:

"San Alberto Magno nos recuerda que entre ciencia y fe existe amistad, y que los hombres de ciencia pueden recorrer, mediante su vocación al estudio de la naturaleza, un auténtico y fascinante camino de santidad".

El cuerpo de san Alberto Magno descansa en el sepulcro de la iglesia de san Andrés de Colonia. El Papa Gregorio XV lo beatificó en el año 1622, y en el año 1931, el Papa Pío XI lo canonizó y lo declaró Doctor de la Iglesia. Finalmente, el Papa Pío XII lo nombró patrono de los que cultivan las ciencias naturales.

San Alberto Magno destacó como maestro y doctor universal, como escritor, defensor de la razón, naturalista y pacificador. Él es un modelo de científico creyente, que no concebía conflicto alguno entre ciencia y religión.

Aprendamos de san Alberto su confianza en la Virgen. Dejemos que Ella guíe nuestros pasos, nos ilumine y conduzca en nuestro caminar. Seamos sencillos y personas de vida interior, como lo fue él, que siendo tan inteligente y sabio, confió siempre en Dios y nunca se vanaglorió, sino que utilizó sus talentos para la mayor gloria de Dios.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2024/10/goigs-sant-albert-el-gran-en-castella.html

En este otro enlace podemos ver la vida de san Alberto Magno.

https://www.youtube.com/watch?v=w1Ji2T_BP6g

jueves, 6 de noviembre de 2025

SANTA ISABEL DE LA TRINIDAD

    Santa Isabel de la Trinidad

Hoy sábado, 8 de noviembre, celebramos a santa Isabel de la Trinidad. La santa nació el 18 de julio del año 1880 en una base militar en Avor, cerca de la localidad de Bourges, en Francia, y fue bautizada cuatro días después.

En el año 1887, poco tiempo después que la familia se mudó a Dijon, su padre murió. El 19 de abril de 1891, Isabel hizo su Primera Comunión, comenzando en este día una dura lucha para "vencerse a sí misma por amor", aprendiendo a controlar su temperamento voluntarioso, ardiente e impetuoso.

Atraída por Cristo, en 1894, hizo un voto de virginidad. Sintiéndose llamada a la vida religiosa, pidió permiso a su madre para entrar en el Carmelo de Dijon. Su madre se opuso, y le prohibió visitar el monasterio. Sólo pudo acudir de visita a partir del 2 de agosto de 1901.

Isabel fue una buena pianista, y ganó muchos premios. Era alegre y activa en la vida parroquial y social de su pueblo. Antes de ingresar en el monasterio, aprendió a descubrir a Cristo en todas las cosas, y entregaba su corazón a Él, incluso cuando estaba ocupada, o participando en bailes, o paseando con sus amigos.

El 8 de diciembre de 1901 tomó el hábito religioso y le dieron el nombre de Isabel de la Trinidad. Su unión con la Santísima Trinidad creció en las profundidades de su alma. Mirando a María, ella aprendió a salvaguardar la presencia del Dios vivo y a hacer cada día la voluntad del Señor con generosidad, contemplando el "más grande amor" manifestado en Jesús Crucificado.

Algunos meses después de su profesión religiosa, realizada el 11 de enero de 1903, se manifestaron los primeros síntomas de la enfermedad de Addison, que la condujo a la muerte en medio de atroces sufrimientos.

Ella aceptó todo con paz y abandonándose con confianza en la misericordia de Dios. Vio en su enfermedad una ocasión propicia para conformarse a su Esposo crucificado, así como ella deseaba ardientemente, e ir a la gloria trinitaria de la comunión de los santos.

La Hermana Isabel de la Trinidad murió el 9 de noviembre de 1906 a los 26 años.

Todos los escritos de Isabel nos dan testimonio que antes de entrar en el Carmelo, ella ya guardaba en su corazón el misterio de estar habitada por Dios. Sus más íntimas amigas daban fe que la Trinidad era su Todo.

Escribe a su amiga Margarita:

"Querida hermanita, desaparezcamos en esa Trinidad santa, en ese Dios que es todo Amor. Dejémonos transportar a aquellas regiones en donde solo existe Él, Él solo". También le dice:

"Qué agradable es esta presencia divina dentro de nosotros, en este santuario íntimo de nuestra alma. Allí le encontramos siempre, aunque no disfrutemos de su presencia sensible. Procuremos nos dejarle nunca solo. Que nuestras vidas sean una oración ininterrumpida. ¡Oh! ¿Quién nos lo puede arrebatar?. Más aún, ¿Quién puede distraernos de Aquél que se ha tomado posesión de nosotras, que nos ha hecho suyas?"

Al poco de entrar en el Carmelo, le preguntaron cuál era su emblema, y respondió: "Dios en mí, yo en Él".

Aprendamos de esta gran santa, que vivía tan intensamente la presencia de Dios en su alma. Todos somos templos de la Trinidad por la gracia. Tengamos presentes que Dios habita en nosotros, y recojamos nuestros pensamientos en Él, mirándole con ternura y reverencia.

Que la Virgen María, nuestra Madre, en este primer sábado de mes, Ella que guardaba todo lo de Jesús en su corazón, (Cf. Lucas 2, 19 y 51) nos enseñe a hacerlo así.

En el siguiente enlace podemos ver un video de la santa.

https://www.youtube.com/watch?v=baJ7H6v1cO0


martes, 28 de octubre de 2025

oración santa Hildegarda

 Oh Dios, ¿Quién eres Tú, que en ti mismo 

tuviste el consejo excelso que destruyó el
soplo infernal en los pecadores y publicanos 
que ahora lucen en la suprema bondad? 
Alabado seas, oh Rey, por ello. 
Oh Padre omnipotente, de ti fluye una fuente 
de amor ardiente, lleva con buen viento 
a tus hijos en las naves de las aguas, y 
llévanos así, también a la Jerusalén celestial.
Amén

lunes, 20 de octubre de 2025

Monje y obispo, SANT BERNAT CALVÓ

Sant Bernat Calvó

 Hoy sábado, 25 de octubre, celebramos a san Bernat Calvó. Este santo nació en el mas Calvó, en el camino entre Vila-seca a Salou en el año 1180. Estudió Derecho en la universidad de Lleida y acabados sus estudios trabajó como jurista en el arzobispado de Tarragona.

A raíz de una enfermedad, sintió la voz monástica y entró en el monasterio de Santes Creus en el año 1215. Diez años más tarde fue el abad del mismo monasterio.

Fue canónigo y vicario general de la Catedral de Tarragona. En esta época, también dio soporte a la conquista de Valencia, acompañando a san Raimundo de Penyafort y a Jaume I el Conqueridor, y recibió algunos castillos. Participó en la organización política y eclesial del nuevo Reino. 

A causa de su fama de hombre de fe profunda y con dotes de gobierno, san Bernat Calvó, en el año 1223 fue nombrado obispo de Vic. Fue una persona consciente de su cargo. Trabajó para la pacificación de la clarecía, la buena organización de la diócesis, y atento a las necesidades de todos. Al frente de esta diócesis, el Papa Gregorio IX le nombró inquisidor contra los albigenses en el año 1232.

En el año 1236, tomó parte en las Cortes de Monzón, y participó en los concilios de la Tarraconense del año 1239 y 1243.

Murió en Tarragona el 26 de octubre del año 1243 con fama de santidad.

Fue beatificado por el papa Alejandro IV en el año 1260

San Bernat Calvó fue canonizado por Clemente XI el 26 de septiembre del año 1710.

En el siglo XVIII, se trasladaron sus restos mortales a una urna de plata labrada en una capilla de la catedral de Vic. Sin embargo, en el año 1936, en el contexto de la guerra civil, el sepulcro fue profanado y solamente se salvaron algunas reliquias, parte de las cuales se conservan actualmente en la Prioral de san Pedro de Reus.

La ciudad de Reus lo declaró Hijo ilustre en el siglo XIX, y se le dedicaron un altar en el Santuario de Misericordia y una calle en la misma ciudad.

Con su fama de ser un buen obispo, Bernat Calvó es un modelo de buen pastor. En el dibujo del santo se representa una leyenda atribuida a él. Se dice en los gozos que dio aumento de pan en tiempo de hambre, y con solo tres uvas, la bodega se llenaba de vino.

Aprendamos de este santo de nuestras tierras la responsabilidad en el bien hacer las cosas que nos corresponden, buscando siempre la paz y la armonía entre todos. 

Tenía fama de ser un buen obispo y fue un modelo de buen pastor. Pidamos su intercesión, y recemos por nuestros obispos, que sean buenos pastores que nos sepan guiar a todos nosotros, y que seamos dóciles a sus indicaciones. Que la Virgen María nos ayude y acompañe siempre.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2025/07/goigs-sant-bernat-calvo-catedral-de-vic.html


lunes, 13 de octubre de 2025

Médico y evangelista, SAN LUCAS

San Lucas

Hoy sábado, 18 de octubre, celebramos a san Lucas. Este santo nació en el siglo I, probablemente en Antioquía. Su origen no era judío, sino gentil, probablemente griego, dado su gran dominio del idioma. El propio san Pablo diferencia entre sus compañeros surgidos del judaísmo y Lucas en su carta a los Colosenses. Con todo, algunos exégetas y teólogos piensan que Lucas fue un judío de la diáspora.

Lucas fue compañero de Pablo en muchos de sus viajes misioneros y también durante sus estancias en prisión en Jerusalén y Roma, acompañándolo incluso hasta el final de su vida. También residió en la ciudad de Filipos, donde Pablo lo dejó para continuar su viaje y donde lo recogió posteriormente.

Lucas es mencionado como médico en las epístolas de san Pablo:

"Lucas, el médico amado, los saluda, y también Damas". (Colosenses 4, 14).

Al escribir su Evangelio, Lucas describe que ha investigado todos los hechos, por lo que es probable que hubiese conocido y entrevistado a muchos testigos oculares de los acontecimientos relatados. Seguramente conoció a la Virgen María, y así se explica como relata acontecimientos íntimos como la Anunciación, la Visitación y la Navidad, y detalles de la infancia de Jesús, e incluso los sentimientos de su Madre. Así nos dice: 

"Su Madre conservaba todo esto en su corazón" (Lucas 2, 19 y 51).. Algún exégeta avanza en la hipótesis de que fue la propia María quien le transcribió el himno del MAGNIFICAT (Lucas 1, 46-55).

Lucas, en su Evangelio, demuestra una sensibilidad particular en lo que se refiere a la evangelización de los gentiles. Es él quien narra la parábola del Buen Samaritano, quien cita las palabras de aprecio de Jesús por la fe de la viuda de Sarepta, de Naamán el Sirio y del Samaritano leproso, el único que vuelve para dar las gracias tras haber sido curado.

Lucas también escribió el libro de los Hechos de los Apóstoles. A través de este libro, se sabe que estuvo en Tróade, Mitilene, Quíos, Samos, Mileto, Samotracia, Neápolis, Filipos, Éfeso, Cos, Rodas, Patara, Tiro, Tolemaida, Cesarea, Jerusalén, Adramitio, Sidón, Mia, Malta, Siracusa, Regio, Pozzuoli y Roma.

No se conoce bien el final de la vida de Lucas: se discute si fue martirizado o si murió de anciano. Algunos autores sostienen que habría predicado en Macedonia, Acaya y Galacia, y que supuestamente falleció en Beocia, a los 84 años, donde se habría establecido para escribir su Evangelio. Otros relatos  antiguos, afirman que Lucas habría sido martirizado junto al apóstol Andrés en Patras, en la provincia romana de Acaya. 

La tradición indica que Lucas mandó ser enterrado junto a la imagen tallada de "Nuestra Señora" que él mismo había confeccionado.

El Evangelio de san Lucas es el más largo y el mejor redactado. Lucas es muy preciso como historiador. Es erudito y muy elocuente, y su griego se aproxima a la calidad clásica. Vemos una atención particular hacia los pobres, las víctimas de injusticias, los pecadores arrepentidos y acogidos dentro de la misericordia y el perdón de Dios. Es el evangelista de las parábolas.

A menudo se representa a Lucas como pintor, tal el caso de la obra "San Lucas pintando a Cristo en la Cruz", de FRANCISCO DE ZURBARÁN, que se conserva en el Museo del Prado. También se lo representa retratando a María, madre de Jesús, como en los mosaicos de la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, o en le cuadro "San Lucas con el retrato de la Virgen" obra de EL GRECO, que se conserva en la Catedral de Toledo.

Pidamos a la Virgen María, en este sábado, que nos conduzca siempre hacia Jesús. Pidamos que sepamos evangelizar, sobre todo con nuestra vida, y ayudar a los misioneros, que transmiten la Palabra del Señor en lugares difíciles y con dificultades. Seamos generosos en DAR. "Dar hasta que duela", como decía SANTA TERESA DE CALCUTA, la gran misionera que lo hizo vida. Ella veía a Jesús en cada hermano. Jesús está en cada persona que sufre. Seamos generosos en la jornada del DOMUND.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de san Lucas.


Aquí podemos ver la vida del santo.