lunes, 10 de noviembre de 2025

SAN ALBERTO MAGNO

San Alberto Magno

Hoy sábado, 15 de noviembre, celebramos a san Alberto Magno. Este santo nació en Lauingen, en Alemania, junto al río Danubio, entre los años 1193 y 1206. Era de familia rica y de importancia en el gobierno y en la alta sociedad. Su padre era Conde. 

A los 16 años empezó a estudiar en la Universidad de Padua, donde conoció al beato dominico Jordán de Sajonia, quien lo animó en su vocación religiosa y a integrar la Orden de Predicadores, los Dominicos.

Años más tarde, Alberto obtuvo el puesto de profesor en la Universidad de París, centro intelectual de la Europa de aquel entonces. Allí se convirtió en un maestro notable. Se dice que el número de sus estudiantes llegó a ser tal que tuvo que trasladar sus clases del aula a la plaza pública, para que todos lo puedan escuchar. Esta plaza hoy evoca su nombre, la Plaza de Maubert, que es la contracción de "Magnus Albert", o sea, Alberto el Grande.

San Alberto fue elegido superior de la Orden de Predicadores en Alemania, y posteriormente nombrado rector de la Universidad de Colonia. Fue allí donde tuvo como discípulo a santo Tomás de Aquino.

A Alberto se le consideraba una autoridad en áreas muy difíciles y diversas: filosofía, física, geografía, astronomía, mineralogía, alquimia (química), biología; así como en Biblia y teología. Se le atribuye el descubrimiento del arsénico y una explicación sobre la tierra como cuerpo esférico.

Alberto fue el gran iniciador de lo que se conoce como "escolástica", el movimiento cultural centrado en la educación que cambiaría el rostro de Europa para siempre. No obstante, a pesar de sus dones y de la fama obtenida, fue siempre un hombre sencillo, aferrado a la oración y a los sacramentos.

En Roma, Alberto, llegó a ser el teólogo y canonista personal del Papa. Luego sería ordenado obispo de Ratisbona, servicio al que renunció tiempo después para dedicarse a seguir formando nuevos teólogos y filósofos para la Iglesia. En el año 1274, participó activamente en el II Concilio de Lyon.

San Alberto Magno era un intelectual fuera de lo común. Sin embargo, se cuenta que en el año 1278, mientras daba clases, le falló súbitamente la memoria y perdió por unos momentos la agudeza del entendimiento.

Una vez recuperado, el santo contó un episodio de su juventud. Explicó a sus alumnos que de joven le costaba mucho dedicarse al estudio, y una noche, desesperanzado, intentó huir del colegio donde estudiaba. En su intento por abandonar el lugar, llegó a la parte superior de unas escalinatas, cuando divisó, colgada en la pared, una imagen de la Virgen María.

"Alberto, ¿por qué en vez de huir del colegio, no me rezas a Mí, que soy "Casa de la Sabiduría"?. Si me tienes fe y confianza, yo te daré una memoria prodigiosa" le dijo la Madre de Dios. "Y para que sepas que fui Yo quien te la concedió, cuando ya te vayas a morir, olvidarás todo lo que sabías", concluyó la Virgen.

Para el santo, la súbita pérdida de memoria en aquella clase era un signo de Dios que anunciaba lo que habría de venir. Dos años más tarde, el 15 de noviembre del año 1280, san Alberto murió apaciblemente, sin enfermedad grave o episodio extraordinario, mientras charlaba tranquilamente con unos religiosos de su comunidad. Tenía 74 años. Ese período significó un hermoso epílogo de oración y trato cercanísimo con la Virgen, una serena preparación para el encuentro definitivo con Dios.

El Papa Benedicto XVI, en el año 2010, nos dijo refiriéndose a él:

"San Alberto Magno nos recuerda que entre ciencia y fe existe amistad, y que los hombres de ciencia pueden recorrer, mediante su vocación al estudio de la naturaleza, un auténtico y fascinante camino de santidad".

El cuerpo de san Alberto Magno descansa en el sepulcro de la iglesia de san Andrés de Colonia. El Papa Gregorio XV lo beatificó en el año 1622, y en el año 1931, el Papa Pío XI lo canonizó y lo declaró Doctor de la Iglesia. Finalmente, el Papa Pío XII lo nombró patrono de los que cultivan las ciencias naturales.

San Alberto Magno destacó como maestro y doctor universal, como escritor, defensor de la razón, naturalista y pacificador. Él es un modelo de científico creyente, que no concebía conflicto alguno entre ciencia y religión.

Aprendamos de san Alberto su confianza en la Virgen. Dejemos que Ella guíe nuestros pasos, nos ilumine y conduzca en nuestro caminar. Seamos sencillos y personas de vida interior, como lo fue él, que siendo tan inteligente y sabio, confió siempre en Dios y nunca se vanaglorió, sino que utilizó sus talentos para la mayor gloria de Dios.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2024/10/goigs-sant-albert-el-gran-en-castella.html

En este otro enlace podemos ver la vida de san Alberto Magno.

https://www.youtube.com/watch?v=w1Ji2T_BP6g

No hay comentarios:

Publicar un comentario