lunes, 17 de febrero de 2025

SANTA LEONOR DE PROVENZA, REINA DE INGLATERRA

Santa Leonor, reina de Inglaterra.

Hoy sábado, 22 de febrero, celebramos a santa Leonor. Ella nació en el año 1222 en Aix en Provence, en Francia, siendo la segunda de las hijas de Ramon Berenguer V, conde de Provenza y Forcalquier, nieto del rey Alfonso II de Aragón y biznieto del rey Alfonso VII de Castilla y del conde Ramón Berenguer IV de Barcelona, y de Beatriz de Saboya. Su nombre significa: "Aquella que es audaz".

Desde muy joven sintió gran afición por la literatura. Se le atribuyen poesías de estilo heroico en lengua provenzal.

Se casó en la catedral de Canterbury el 14 de enero de 1236, con el rey Enrique III de Inglaterra. Con ella se marcharon muchos familiares y conocidos en busca de una mayor fortuna. Muchos llegaron a ocupar puestos importantes en la administración pública.

Tuvieron nueve hijos. Fue madre de Eduardo I de Inglaterra, el primogénito, nacido el 17 de junio de 1239, que sucedió a su padreen el trono. Varios de sus hijos murieron a muy tierna edad.

Leonor era poco dotada para la vida política y muy compasiva. Influyó desafortunadamente sobre el rey, su esposo, y provocó la rebelión de los barones guiados por Simón V de Montfort. Su marido, Enrique III, fue capturado, y ella se refugió en Francia, al lado de su hermana, la reina Margarita, la cual convenció a su esposo, el rey Luis IX, para que apoyara al príncipe Eduardo con un ejército para invadir Inglaterra. El rey fue liberado y repuesto en el trono en el año 1265. Entonces, Leonor volvió a Inglaterra, pero manteniéndose al margen de la política.

En noviembre de 1272 falleció su esposo Enrique. Su hijo, Eduardo I, le encargó la educación de sus nietos, mientras él y su esposa, Leonor de Castilla, partían a las Cruzadas.

Luego, se retiró a la abadía de Amesbury, en Wiltshire, y se hizo religiosa, en el año 1276, viviendo en paz el resto de sus días. Se pasaba largas horas en oración, y siempre frente al Sagrario, donde decía ella que, "estaba prisionero su gran Amor". Siempre pidió que la trataran como la menos importante de todas las religiosas y que jamás tuvieran en cuenta su antigua condición de reina de Inglaterra, que nunca más le recordaran su pasado.

Su santidad creció a pasos agigantados, y murió el 24 de junio de 1291, a los 68 años de edad, con el aspecto de una simple benedictina. Fue enterrada en la misma abadía donde vivió.

Aprendamos de santa Leonor de Inglaterra la humildad, especialmente en el último período de su vida, y su compasión para el prójimo. Seamos prontos a visitar a Jesús en el Sagrario, donde Él se ha quedado prisionero por Amor, y dejemos que Él siempre guie nuestros pasos. La Virgen, nuestra buena Madre nos conduzca siempre a Jesús.


 

jueves, 13 de febrero de 2025

Condenado a muerte por amor al Sagrado Corazón, SAN CLAUDIO DE LA COLOMBIERE

 

San Claudio de la Colombière

Hoy sábado, 15 de febrero, celebramos a san Claudio de la Colombière. El santo nació cerca de Lyon, en Francia, en el año 1641. Su familia era muy piadosa. Estudió en el colegio de los Jesuitas, y se entusiasmó con esta comunidad, pidiendo ser admitido como religioso. Hizo su noviciado en Avignon, y en esta misma ciudad dio clases por bastantes años.

En el año 1665, san Francisco de Sales fue declarado santo, y los superiores de Claudio le pidieron que hiciera el sermón del nuevo santo ante las religiosas de la Visitación. Allí descubrieron sus grandes cualidades oratorias. Claudio preparaba con mucho esmero cada uno de sus sermones, y los escribía antes de pronunciarlos. 

Uno de los más provechosos descubrimientos de su vida fue la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, tomado de las revelaciones que recibió santa Margarita. Cunado el santo cumplió los 33 años, edad en que murió Cristo, se propuso, después de hacer un mes de Ejercicios Espirituales, morir al mundo y a sus vanidades y dedicarse totalmente a la oración, a la vida interior, a la predicación y a dirigir a las almas por el camino de la santificación.

En el año 1675, el Padre Claudio fue nombrado superior del colegio de los jesuitas en Paray le Monial, la ciudad donde vivía santa Margarita. Así escribe la santa:

"El Padre Claudio vino a predicarnos un sermón, y mientras él hablaba oí en mi corazón que Jesucristo me decía: "He aquí el sacerdote que te he enviado". Después del sermón fui a confesarme con él, y me trató como si ya estuviera enterado e informado de lo que me estaba sucediendo. En la segunda confesión que hice con él le informé que yo sentía una gran aversión y repugnancia a confesarme, y me dijo que me felicitaba por esto, pues con vencer la tal aversión podía cumplir aquel mandato de Jesús que dice: "El que quiera seguirme, que se niegue a si mismo". Este piadoso sacerdote me fue guiando con gran sabiduría y con sus consejos me consoló muchísimo. Me insistía continuamente que aceptara cada día el que se cumpliera en mí todo lo que la Santa Voluntad https://www.corazondejesus.es/wp-content/uploads/2016/07/Acto-de-Confianza-en-DiosSan-Claudio-de-la-Colombiere.pdfde Dios permitiera que me sucediera, y me enseñó a apreciar los dones de Dios y a recibir las comunicaciones divinas con fe y humildad".

Claudio dedicó toda su vida restante a propagar por todas partes la devoción del Corazón de Jesús. Fue enviado a Inglaterra, y logró muchas conversiones de protestantes hacia el catolicismo. Su tema favorita era la devoción al Sagrado Corazón.

Por este motivo, fue preso y condenado a muerte, y sólo la intervención del rey Luis XIV de Francia logró que no lo mataran, pero sí que quedó muy maltrecha su salud.

Fue expulsado de Inglaterra a Paray le Monial. Santa Margarita le anunció que él moriría en aquella ciudad, y así sucedió el 15 de febrero del año 1682. La santa recibió una revelación en la cual se le decía que el Padre Claudio estaba ya en el cielo.

El Papa san Juan Pablo II lo declaró santo en el año 1992.

Aprendamos de san Claudio de la Colombière su esfuerzo y abnegación, su humildad y anhelo en propagar el amor al Corazón de Jesús, sin importarle los sufrimientos y las persecuciones.

En el siguiente enlace podemos escuchar el Acto de confianza en el Sagrado Corazón de san Claudio de la Colombière.

https://www.diocesisgetafe.es/index.php/lectura/5990-acto-de-confianza-en-dios-de-san-claudio-de-la-colombiere




lunes, 3 de febrero de 2025

LA "MADRE MORENA", SANTA JOSEFINA BAKHITA

Santa Josefina Bakhita

 Hoy sábado, 8 de febrero, celebramos a santa Josefina Bakhita. Ella vivió los horrores de la esclavitud durante gran parte de su vida. El nombre "Bakhita", que quiere decir "afortunada" en árabe, se lo pusieron quienes traficaron con ella cuando tenía entre 7 y 9 años, mientras que "Giuseppina", Josefina, lo recibió doce años más tarde, en el momento de ser bautizada.

Ella dijo: "Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa". Es un impactante testimonio recogido en su biografía. 

Josefina tenía un gran corazón y un espíritu muy bello. Es una ejemplo de la historia del cristianismo en África. Sus orígenes no son del todo claros. Probablemente nació en Olgossa, un pueblo de Darfur, en Sudán, alrededor del año 1869. Lamentablemente, Josefina no sabía a ciencia cierta dónde y cuándo nació; como tampoco recordaba con seguridad el nombre que le pusieron al nacer. Guardaba el recuerdo de la etapa previa a su secuestro y posterior venta como esclava. Decía: "Viví una vida muy feliz y despreocupada, sin saber qué era el sufrimiento".

De niña vivió con sus padres y hermanos hasta el día en que unos negreros árabes la secuestraron en el bosque. La llevaron a un ciudad llamada El-Obeid, donde fue vendida. El hombre que la compró ese día sería el primero de un total de cinco "amos" que la tuvieron a lo largo de su vida.

Uno de esos cinco hombres, su cuarto "amo", fue particularmente cruel. Con él sufrió las peores humillaciones y maltratos cuando tenía solo unos 13 años. Aquel hombre la mandó tatuar, y le realizaron ciento catorce incisiones en la piel que fueron curadas con sal a lo largo de un mes, y la trató como hoy ya no es posible tratar siquiera a un animal. Ella dijo alguna vez: "Sentía que iba a morir en cualquier momento, en especial cuando me colocaban la sal".

En el año 1884, Josefina llegó a Italia acompañando al que fue su quinto amo y a un amigo, Augusto Michieli. Este sería su sexto y último dueño, tras llevarla a su casa en condición de sirvienta, pues en Italia estaba prohibida la esclavitud.

La santa trabajó de niñera en casa de los Michieli y entabló una buena amistad con una de las hijas de la familia llamada Minnina. Años más tarde, ambas se harían religiosas en Venecia. Fue gracias a la generosidad de la familia Michieli como Josefina conoció a Dios y aprendió que "Él había permanecido en su corazón siempre", aún en los momentos de mayor dolor, y que Él le había dado fuerzas para poder soportar tanto maltrato. Por eso, Josefina solía completar la frase anterior con una afirmación: "... Pero recién en ese momento sabía quién era Él".

El 9 de enero de 1890 recibió el bautismo, la primera comunión y la confirmación. Desde ese momento tomó el nombre cristiano de "Josefina Margarita Afortunada". La futura religiosa africana decidió permanecer en Italia, donde se sentía más segura, lejos del peligro de volver a ser esclavizada, y donde había conocido a quien estuvo esperando toda su vida: JESÚS DE NAZARET. Junto a Minnina, ingresó en el noviciado del Instituto de las Hermanas de la Caridad en Venecia, y se convertiría, años más adelante, en una integrante más de la Orden, a los 38 años de edad, el 7 de diciembre de 1893.

En 1902 fue enviada a Venecia. En esa ciudad trabajó limpiando, cocinando y cuidando de los pobres. Sin hacer algo extraordinario, se ganó la fama de santa. Siempre modesta y humilde, mantuvo una fe firme, haciendo de su vida cotidiana algo extraordinario, una bella ofrenda para Dios.

Por su espiritualidad, cercanía y fuerza ante la adversidad, san Juan Pablo II la llamó "hermana universal". Falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, al norte de Italia, congregando a miles de personas durante su funeral.

En el año 1978 fue declarada "Venerable", y san Juan Pablo II la beatificó el 17 de mayo de 1992, decretando que su fiesta sea celebrada cada 8 de febrero. Durante la homilía de la ceremonia de beatificación, el Pontífice afirmó:

"En nuestro tiempo, en el que la carrera desenfrenada por el poder, el dinero y el disfrute causa tanta desconfianza, violencia y soledad, el Señor nos devuelve a la hermana Bakhita como hermana universal, para que nos revele el secreto de la felicidad más verdadera: las Bienaventuranzas".

Fue el mismo san Juan Pablo II quien la canonizó el año 2000, durante el Jubileo por el segundo milenio, como una forma de honrar al pueblo africano y a todos los cristianos, hombres y mujeres que sufrieron la esclavitud a lo largo de la historia.

En el año 2007, el Papa Benedicto XVI utilizó el ejemplo de vida de santa Josefina Bakhita en su encíclica SPE SALVI, para recordar cuál es el sentido de la esperanza. Así dijo:

"Bakhita sólo había conocido dueños que la despreciaban y maltrataban o, en el mejor de los casos, la consideraban una esclava útil. Ahora, por el contrario, oía decir que había un PATRÓN por encima de todos los dueños, el Señor de todos los señores, y que este Señor es bueno, la bondad en persona. Se enteró de que este Señor también la conocía, que la había creado también a ella; más aún, que la quería. También ella era amada, y precisamente por el PATRÓN supremo, ante el cual todos los demás no son más que míseros siervos. Ella era conocida y amada, y era esperada...".

"Incluso más, este Dueño había afrontado personalmente el destino de ser maltratado y ahora la esperaba a la derecha de Dios Padre. En este momento tuvo "esperanza"; no solo la pequeña esperanza de encontrar dueños menos crueles, sino la gran esperanza: yo soy definitivamente amada, suceda lo que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa".

Benedicto XVI subrayaba además que "a través del conocimiento de esta esperanza ella fue redimida, ya no se sentía esclava, sino hija libre de Dios. Entendió lo que Pablo quería decir cuando recordó a los Efesios que antes estaban en el mundo sin esperanza porque estaban sin Dios".

Aprendamos de esta santa que tanto sufrió, y de la alegría que tuvo al conocer y encontrarse con el Señor. Dios es rico en misericordia. En este frío mes de febrero, vivamos con ardor nuestra fe, recemos por los que más sufren, y encomendémonos con devoción a la Virgen María. Ella, como buena Madre, siempre nos cuida y protege.

En el siguiente enlace podemos ver un vídeo que nos habla de la vida de la santa.


https://www.youtube.com/watch?v=xPlCdOtff70

martes, 28 de enero de 2025

"EL MILAGRO DE LA CERVEZA". SANTA BRIGIDA

Santa Brígida de Irlanda

Hoy sábado, 1 de febrero, celebramos a santa Brígida de Kildare. Vivió entre los años 451 y 525. Nació en la ciudad de Faughart, ubicada al norte de Irlanda y, según la tradición, fue hija de un rey pagano y una esclava. Desde temprana edad conoció el cristianismo y consagró su vida a Dios. Fue bautizada por san Patricio y más adelante recibió el velo de las vírgenes de manos de san Melo. Ella comparte el patronazgo de Irlanda junto a san Patricio y san Columbano.

Brígida, al lado de otras vírgenes consagradas, se estableció en la ciudad de Meath, donde se puso al servicio de los más pobres. Allí obró muchos milagros, especialmente curaciones, entre leprosos, mudos y ciegos. A la santa se le atribuye el "milagro de la cerveza", por el que, de un solo barril, habría abastecido a dieciocho iglesias para una festividad popular. 

La figura de santa Brígida está rodeada de historias, pero hay numerosos testimonios de personajes de la época, y registros y fuentes históricas que dan cuenta de cómo a santa Brígida se le llegó a considerar santa en vida.

Ella fundó el monasterio de Kildare hacia el año 513, adoptando la regla de san Cesáreo. Ha sido considerada "madre espiritual" por muchísimas religiosas a través de los siglos, especialmente entre los pueblos de habla inglesa.

A santa Brígida se la considera fundadora del monacato femenino en su país. Es reconocida como mujer de profunda espiritualidad y apóstol de su pueblo. Su nombre ha sido perennizado gracias a la célebre "Cruz de santa Brígida", tradicionalmente hecha de juncos y que la santa habría utilizado cada vez que se dirigía al pueblo o a sus hijas e hijos espirituales para proclamar el Evangelio de Jesucristo.

 Santa Brígida murió en el año 525 en Kildare, y su cuerpo fue enterrado en Downpatrich, junto a los otros patronos de Irlanda, Patricio y Columbano.

El primer domingo de febrero, en una pequeña ermita dedicada a la santa, situada en la cima de un monte del pueblo de Amer, en la comarca de la Selva, provincia de Girona, se festeja a la santa con un hermoso aplec, con  celebración de la Eucaristía y sardanas. Numerosas personas acuden a la cita del "Aplec de santa Brígida".  

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de la santa.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2011/08/goigs-santa-brigida-verge-amer-la-selva.html

Ermita de santa Brígida 



martes, 21 de enero de 2025

DE PERSEGUIDOR A APÓSTOL, CONVERSIÓN DE SAN PABLO

Conversión de san Pablo

 Hoy sábado, 25 de enero, celebramos la conversión de san Pablo. Había nacido en Tarso. Su nombre era Saulo, y era un judío, miembro de la secta de los fariseos, la más estricta, educado en la escuela de Gamaliel. Es natural que interpretara la persecución de los primeros cristianos como un servicio necesario para conservar íntegra la fidelidad a la observancia de la ley de Moisés. Él, muy joven, estaba en el martirio de san Esteban, guardando los mantos de los que le apedreaban, y aprobando su ejecución.

Más adelante, quiere ir a Damasco a buscar a los cristianos que se habían refugiado allí huyendo de la persecución, y es en el camino hacia esta ciudad donde el Señor le sale al encuentro.

Este hecho es relatado por san Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles. Saulo cae por tierra, y es sorprendido por aquella voz misteriosa: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?", y él responde: "¿Quién eres, Señor?", y escucha: "Yo soy Jesús, a quién tú persigues". (Hechos de los Apóstoles 9).

Y Jesús le dice que entre en la ciudad, y que allí se le dirá que es lo que tiene que hacer. Saulo ha quedado ciego, no ve nada, y tiene que ser conducido de la mano hasta Damasco. Allí un siervo de Dios llamado Ananías, es el que le impone las manos para que recobre la vista, y es bautizado.

Y allí donde iba para llevarse presos a los cristianos, Pablo empieza a predicar en las sinagogas afirmando que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios. Luego se traslada a Jerusalén para encontrarse con Pedro y los otros apóstoles.

Los judíos estaban perplejos, lo consideraban un traidor y planeaban matarle; y los cristianos lo recordaban como un gran perseguidor. Pablo fue el gran apóstol que fundó muchas comunidades cristianas. Viajó mucho para llevar la Palabra de Dios a todos los pueblos. En el Nuevo Testamento podemos leer las numerosas cartas que escribe a las distintas comunidades que había evangelizado.

Pablo escribe a los Romanos que irá a visitarles cuando vaya a España: (Romanos 15, 24). Después no nos queda ningún escrito bíblico que confirme esta visita, pero hay numerosos hechos que nos inducen a pensar que Pablo estuvo en Tarragona y allí fundó una comunidad cristiana floreciente. Así lo recordábamos este martes pasado, 21 de enero, celebrando el martirio de san Fructuoso, obispo, y sus diáconos Augurio y Eulogio, acontecido el 21 de enero del año 259, y cuyas actas se conservan. También vemos la gran devoción a san Pablo en la ciudad de Tarragona, y también en Barcelona con la preciosa y antiquísima iglesia de SANT PAU DEL CAMP. 

Pablo terminó su carrera dando la vida por Cristo en Roma y, de ese modo, nada ni nadie pudo ya separarlo del amor de Cristo. Pablo es uno de los más grandes evangelizadores de la historia.

Dejémonos también nosotros conquistar por el Amor de Jesucristo, y comuniquemos su Palabra y su Vida a todos con la pasión y el entusiasmo de san Pablo. Que nada ni nadie nos separe del Amor de Cristo. (Cf. Romanos 8, 35).

En el siguiente enlace podemos leer los gozos al apóstol.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2015/06/goigs-sant-pau-la-seva-festa-junt-amb.html

martes, 14 de enero de 2025

MEDIADORA DE LA PAZ, SANTA MARGARITA DE HUNGRIA

 

Santa Margarita de Hungría

Hoy sábado, 18 de enero, celebramos a santa Margarita de Hungría. La santa nació el 27 de enero del año 1242. Era hija del rey Bela IV y de María Láscaris, que era hija del emperador de Constantinopla y tenía el título de princesa de Nicea. Un año antes de nacer la niña, la nación había caído en manos de los ejércitos mongoles, lo que había traído tristeza, hambre y destrucción. Sus padres habían pedido la liberación de Hungría, y prometieron a Dios que si les concedía una niña, esta sería consagrada a su servicio como monja.

Poco después, se produjo la inesperada retirada de los mongoles de las tierras invadidas, tras la muerte del gran kan mongol Ogodel. Los bárbaros se replegaron hasta sus tierras de origen hasta que un nuevo líder fuera elegido.

Cuando Margarita tenía solo tres años fue confiada a las dominicas de Veszprém. A los doce, sería trasladada al nuevo monasterio que su padre, el rey, había edificado en la pequeña isla del Danubio que está cerca de la ciudad de Buda, Budapest. En ese monasterio pasaría Margarita el resto de su corta vida. Allí profesó sus votos ante fray Humberto de Romans, maestro general de la Orden de Predicadores entre los años 1254 y 1263.

Cada vez más enamorada de su vocación y de la misión que tenía con su patria, la joven princesa se dedicó con fervor heroico a recorrer el camino de la perfección. Tenía un gran celo por la paz. Era valiente para denunciar la injusticia y buscaba siempre los trabajos más humildes. El claustro se convirtió en el lugar perfecto para que Margarita viviera y se desviviera por la tierra de sus padres. Jesús y la Virgen habrían de escuchar siempre su oración.

Margarita asumió como propia la decisión que sus padres tomaron en su nombre antes de que naciera. Era monja porque había descubierto su camino para ser feliz y agradar a Dios.

Margarita procuró la paz para su patria desde el lugar que le tocaba, sacrificándose por amor a Dios.

Su vida estuvo adornada con numerosas historias de milagros y hechos portentosos obrados por la joven monja. Murió con solo 28 años, el 18 de enero de 1270. Su cuerpo permaneció sepultado en el monasterio donde vivió hasta el año 1256. Más tarde, sus reliquias fueron ubicadas en la Iglesia de las clarisas de Bratislava en el año 1618. 

El proceso de canonización de la santa sufrió retrasos e interrupciones por siglos, hasta que el Papa Pío XII la canonizó el 19 de noviembre de 1943. En la homilía de canonización, el Pontífice declaró a santa Margarita "mediadora de la tranquilidad y la paz, fundadas en la justicia y la caridad en Cristo, no solo para su patria, sino para todo el mundo".

Aprendamos de esta santa el deseo de buscar la paz y armonía a su alrededor, su amor a la cruz, su anhelo por vivir la sencillez y la humildad. Hoy también necesitamos mediadores de paz en un mundo que sufre tanto a caso de la violencia. Recemos y sacrifiquémonos, como hizo ella, para el bien de nuestros hermanos. 

Que la Virgen María, la Reina de la Paz, interceda por la paz en nuestro mundo.

En el siguiente enlace podemos ver un vídeo sobre la vida de la santa.

https://www.youtube.com/watch?v=P_vbhiCqYUY



martes, 7 de enero de 2025

DE ABAD CISTERCIENSE A OBISPO, SAN GUILLERMO DE BOURGES

San Guillermo de Bourges

Ayer, viernes, 10 de enero, celebrábamos a san Guillermo de Bourges. El santo nació en Nevers, en Francia. Su padre era Ferry V de Corbeil, y fue educado por su tío Pedro, el ermitaño, archidiácono de Soissons. Muy joven fue hecho canónigo, primero de Soissons y luego de Nôtre Dame de París.

Decidió abandonar totalmente el mundo, y se retiró a la soledad en la abadía de Grandmont. Allí vivió con gran regularidad la vida de esa austera orden, hasta que una disputa entre los monjes turbó la paz del monasterio.

Guillermo pasó entonces a la orden cisterciense, que se distinguía por su fama de santidad. Tomó el hábito en la abadía de Pontigny. Poco después fue elegido abad, primero de Fontaine-Jean, en la diócesis de Sens, y después, del monasterio de Chalis, mucho más importante, que había sido construido por Luis el Gordo, en el año 1136. San Guillermo se consideró siempre como el último de los monjes. La mansedumbre de su palabra daba testimonio del gozo y la paz de su alma. 

A la muerte de Enrique de Sully, arzobispo de Bourges, el clero de la ciudad pidió a Eudo, obispo de París, que le ayudase a elegir un pastor. Como todos querían a un abad del Cister, depositaron sobre el altar el nombre de tres abades. Esta elección por sorteo hubiera sido una superstición, si los electores hubieran esperado un milagro. En realidad era muy razonable, ya que todas las personas propuestas para el cargo parecían igualmente dotadas, y se encomendaba la elección a Dios, poniendo toda la confianza en su Providencia ordinaria.

Después de haber orado, Eudo leyó el nombre de Guillermo, a quien, por otra parte, habían favorecido casi todos los votos de los presentes. Era el 23 de noviembre del año 1200. La noticia abrumó a Guillermo, quien jamás hubiera aceptado el cargo, si el papa Inocencio III y el abad de Citeaux, no se lo hubieran mandado. Guillermo abandonó la soledad con lágrimas en los ojos, y fue consagrado obispo poco después.

Guillermo redobló sus penitencias, diciendo que su cargo le obligaba a sacrificarse por los otros tanto o más que por si mismo. Se preocupaba especialmente por los pobres. Era muy indulgente con los pecadores arrepentidos.

Algunos nobles, abusando de su bondad, usurparon los derechos de su iglesia, pero Guillermo llevó el caso ante el rey. Su humildad y paciencia triunfaron en varias ocasiones. Convirtió a muchos albigenses, y su última enfermedad le sorprendió cuando estaba preparando una misión para estos herejes. A pesar de sus sufrimientos, decidió predicar un sermón de despedida. Esto hizo que la fiebre aumentara y que Guillermo tuviera que posponer su viaje. El día siguiente, sabiendo que se acercaba su fin, quiso adelantar el rezo de la medianoche, pero, al punto en que trazó sobre sus labios la señal de la cruz, solo pudo pronunciar las dos primeras palabras. Entonces, dio la señal a los que estaban presentes que le colocaran sobre un lecho de ceniza, y murió al amanecer del 10 de enero de 1209. Su cuerpo fue sepultado en la catedral de Bourges. En el año 1217, después de numerosos milagros, sus restos fueron depositados en un relicario. El papa Honorio III le canonizó el año siguiente.

Veamos en este santo su humildad y su deseo de cumplir en todo la voluntad de Dios. Buscando estar sólo con Él en la soledad, es llamado a pastorear el rebaño, y acepta con mansedumbre lo que se le confía. También ahora, en algunas diócesis ha pasado algo semejante: monjes que vivían dedicados a la oración y la contemplación son llamados a ocupar sedes vacantes, y ellos, obedecen la voluntad de Dios, y dejan la vida ordenada del monasterio para servir al pueblo de Dios que se les confía.

Que cada uno de nosotros sepamos siempre hacer lo que a Dios le agrada. Sea en el lugar que sea, el Señor desea ser amado. Como la Virgen, nuestra Madre, estemos prontos a hacer su Voluntad. Digamos como Ella: "Soy la esclava del Señor" (Lucas 1, 38). Dios puede obrar maravillas con pobres instrumentos que se abandonan en sus manos. La humildad y el abandono abren las puertas para que Él haga grandes cosas.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2022/09/goigs-sant-guillem-de-bourges-o-sant-gem.html