lunes, 2 de marzo de 2026

Señora y esclava, SANTAS PERPETUA Y FELICIDAD.

Santas Perpetua y Felicidad.

Hoy sábado, 7 de marzo, celebramos a Santa Perpetua y Felicidad. Las dos eran jóvenes cristianas que murieron mártires en Cartago, bajo el imperio de Septimio Severo en el siglo II.

La primera, Vibia Perpetua, era una joven madre de 22 años, y escribió en prisión el diario de su arresto, de las visitas que recibía, de las visiones y de los sueños, y siguió escribiendo hasta la víspera del suplicio. Este día escribe:

"Nos echaron a la cárcel y quedé consternada, porque nunca me había encontrado en lugar tan oscuro. Apretujados, nos sentíamos sofocar por el calor, pues los soldados no tenían ninguna consideración con nosotros".

Perpetua era una mujer de familia noble y había nacido en Cartago; con ella fueron encarcelados Saturnino, Revocato, Secóndulo y Felicidad, que era una joven esclava de la familia de Perpetua, todos catecúmenos.

A los cinco se unió su catequista Saturno y, gracias a él, todos pudieron recibir el bautismo antes de ser echados a las fieras y decapitados en el circo de Cartago, el 7 de marzo del año 203.

Felicidad estaba para dar a luz a su hijo y rezaba para que el parto llegara pronto para poder unirse a sus compañeros de martirio. Y así sucedió, el niño nació dos días antes de la fecha establecida para el inhumano espectáculo en el circo. Fue un parto muy doloroso, y un soldado comenzó a burlarse de ella, diciendo:

"¿Cómo te lamentarás entonces cuando te estén destrozando las fieras?".

Felicidad replicó llena de fe y de dignidad:

"¡Ahora soy yo quien sufro; en cambio, lo que voy a padecer no lo padeceré yo, sino que lo sufrirá Jesús en mí!".

Ser cristianos en esa época de fe y de sangre constituía un riesgo cotidiano, el riesgo de terminar en un circo, como pasto para las fieras y ante la morbosa curiosidad de la muchedumbre. 

Perpetua tenía un hijito de pocos meses. Su padre, que era pagano, le suplicaba, se humillaba, le recordaba sus deberes para con el pequeño. Bastaba una palabra de abjuración y ella regresaría a casa. Perpetua, llorando, repetía:

"No puedo, soy cristiana".

En la cárcel, Perpetua pudo ver a su hijo y recibió la visita de su madre y un hermano. Tuvo una visión en la que subía una escalinata hasta que llegaba a un hermoso prado verde en el que pastaba un rebaño de ovejas.

Los escritos de Perpetua formaron un libro que se llama PASIÓN DE PERPETUA Y FELICIDAD, que después completó otra mano, tal vez la de Tertuliano, que narró como las dos mujeres fueron echadas a una vaca brava que las corneó bárbaramente antes de ser decapitadas.

La frescura de esas páginas ha llenado de admiración y conmoción a muchas generaciones. Los hermanos en la fe fueron quienes pidieron a Perpetua que escribiera esos apuntes para dejar a todos los cristianos por escrito un testimonio de edificación.

Aprendamos de estas madres su fortaleza. Ellas siguieron a Cristo hasta el martirio. Prefirieron morir antes que renegar de su fe.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de las santas.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2022/03/goigs-les-santes-perpeuta-i-felicitat.html

Aquí podemos ver su historia.

https://www.youtube.com/watch?v=U8vklYNfZ9o