lunes, 23 de febrero de 2026

Modelo de abad, SAN ROMÁN DE CONDAT

    San Román de Condat

Hoy sábado, 28 de febrero, celebramos a san Román de Condat. El santo nació en el año 390 en Izernore, en el imperio romano de occidente. 

A los 35 años de edad se retiró a los bosques del Jura, en la frontera de Francia y Suiza para vivir como ermitaño. Llevó consigo las "Vidas de los Padres del desierto", de Casiano, algunos útiles de trabajo y un poco de semilla y se abrió camino hasta la confluencia del Bienne y el Alière.

En aquellas escarpadas montañas de difícil acceso, encontró la soledad que buscaba. A la sombra de un gigantesco pino, pasaba el día en la oración, la lectura espiritual y el cultivo de la tierra.

Al principio, sólo las bestias y uno que otro cazador turbaban su retiro; pero pronto fueron a reunírsele su hermano menor, Lupicino y uno o dos compañeros más. Después llegaron otros muchos aspirantes a la vida eremítica, entre ellos una hermana de san Román y varias otras mujeres.

Los dos hermanos construyeron los monasterios de Condal y Leuconne, a tres kilómetros de distancia uno del otro y, para las mujeres, erigieron el monasterio de La Baume, donde actualmente se levanta el pueblecito de Saint-Roman-de-la-Roche. Los dos hermanos desempeñaban simultáneamente el cargo de abad, en perfecta armonía, aunque Lupicino tendía a ser más estricto.

San Román fue el primer abad benedictino de la actual Francia.

Luipicino habitaba generalmente en el monasterio de Leuconne, y al enterarse de que los monjes de Condal empezaban a comer un poco mejor, se presentó en el monasterio y les prohibió tal innovación.

Aunque el ideal de san Román y san Lupicino era imitar a los anacoretas del oriente, las diferencias de clima les obligaron a modificar ciertas austeridades. Los galos eran muy dados a los placeres de la mesa; a pesar de ello, jamás probaban los monjes la carne, y sólo comían huevos y leche cuando estaban enfermos. Pasaban gran parte del día en duros trabajos manuales, vestían pieles de animales y usaban suecos. Esto les protegía de la lluvia, pero no del cruel frío del invierno, ni del extremo sol del verano.

San Román hizo una peregrinación al actual Saint-Maurice de Valais para visitar el sitio del martirio de la Legión Tabana. En el camino curó a dos leprosos; la fama del milagro llegó antes que él a Ginebra y, al pasar por la ciudad, el obispo, el clero y el pueblo salieron a saludarle.

San Román de Condat fue ordenado sacerdote por san Hilario de Arlés, en el año 444.

Su muerte ocurrió el año 460. Según su deseo, fue sepultado en la Iglesia del convento gobernado por su hermano, Lupicino. Este le sobrevivió cerca de veinte años.

Se cuentan las grandes maravillas de la bondad de Román para con los monjes y de su espíritu de fe. En una época de hambre, obtuvo con sus oraciones la multiplicación del grano que quedaba en el monasterio. Cuando sus monjes, cediendo a la tentación, empezaban a pensar en abandonar la vida religiosa o la abandonaban realmente, el santo no les trataba con dureza, sino que les alentaba a perseverar en su vocación. Hilario de Arlés, en el año 444.

Román y su hermano Lupicio fundaron diversos monasterios, entre los que destacan la propia abadía de Condat, que es el núcleo de lo que ahora es la ciudad de Saint-Claude, Lauconne, y posteriormente Saint-Luipicin, porque Lupicio fue enterrado allí.

Aprendamos de san Román su bondad. Seamos bondadosos con los que nos rodean y, como el santo, animémosles en el camino del bien.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2022/02/goigs-sant-roma-abat-o-de-condat-en.html

Aquí podemos ver un resumen de la vida del santo.

https://www.youtube.com/watch?v=KDSt1fvSoNI

domingo, 15 de febrero de 2026

SAN PEDRO DAMIÁN

San Pedro Damián

 Hoy sábado, 21 de febrero, celebramos a san Pedro Damián, obispo y doctor. El santo nació en Rávena, Italia, en el año 1007. Quedó huérfano muy pequeñito y un hermano suyo lo humilló terriblemente y lo dedicó a cuidar cerdos. Le trataba como al más vil de los esclavos.

Un sacerdote, el Padre Damián, se compadeció de él y se lo llevó a la ciudad, costeándole los estudios. En honor a su protector, en adelante nuestro santo se llamó siempre Pedro Damián.

A los 25 años ya era profesor de universidad. El santo no se sentía satisfecho de vivir en un ambiente mundano y dispuso hacerse religioso.

Estaba meditando cómo entrar en un convento, cuando recibió la visita de dos monjes benedictinos, de la comunidad fundada por san Romualdo, y al oírles narrar lo seriamente que en su comunidad se vivía la vida religiosa, se fue con ellos. Y pronto resultó ser el más exacto cumplidor de los reglamentos de su convento.

Pedro, para hacer penitencia, se daba azotes, y ayunaba a pan y agua. Sucedió que su cuerpo, que no estaba acostumbrado a esto, empezó a debilitarse y le llegó el insomnio, y pasaba las noches sin dormir, y le afectó una debilidad general que no le dejaba hacer nada. Entonces comprendió que las penitencias no deben ser tan exageradas, y que la mejor penitencia es tener paciencia con las penas que Dios permite que nos lleguen, y que una muy buena penitencia es dedicarse a cumplir los deberes de cada día y a estudiar y trabajar con todo empeño.

Es uno de aquellos personajes que, en la Edad Media, trabajaron por la renovación de la Iglesia con su propio ejemplo de vida de oración y desprendimiento. Fue monje, fundador y reformador de monasterios, predicador, obispo y cardenal. Tras dejar los estudios, se retiró a Fonte Avellana, desde donde, como prior, reformó varios monasterios.

Con su vida muestra una feliz síntesis entre la vida eremítica y la actividad pastoral. Como ermitaño, encarna el radicalismo evangélico y el amor sin reservas a Cristo, tan acertadamente expresados en la Regla de san Benito. Como hombre de Iglesia, actúa con clarividente sabiduría, tomando incluso, cuando era necesario, decisiones audaces y valientes.

En su interesante obra titulada Vita Beati Romualdi, nos ha dejado uno de los frutos más significativos de la experiencia monástica de la Iglesia indivisa. Nombrado cardenal-obispo de Ostia, regresó nuevamente al monasterio, desencantado por los conflictos entre el Imperio y el Papado.

Muchas frases suyas se han hecho célebres, entre ellas destaca esta referida a la Virgen María:

"A través de una mujer, Eva, una maldición cayó sobre la tierra. A través de una mujer, María, también regresó a la tierra una bendición".

Fue el alma de la Reforma gregoriana, que marcó el paso del primer milenio al segundo, y de la cual Gregorio VII constituía el corazón y la fuerza. En una época marcada por particularismos e incertidumbres, debido a la falta de principios unificadores, Pedro Damián, consciente de sus propios límites, transmitió a sus contemporáneos la convicción de que solo a través de una contante tensión armónica entre la soledad y la comunión puede darse un testimonio cristiano eficaz.

La gente decía: "El Padre Pedro Damián es fuerte en el hablar, pero es santo en el obrar, y eso hace que le hagamos caso con gusto a sus llamadas de atención".

Murió en Faenza, en los Estados Pontificios, el 21 de febrero del año 1072, después de lograr que la ciudad de Ravena hiciera las paces con el Papa. Al llegar a Faenza, en el convento, sintió una gran fiebre y murió santamente, mientras los monjes recitaban los maitines alrededor de su lecho. Desde su muerte fue venerado, y se consiguieron favores de Dios por su intercesión. se  y fue proclamado Doctor de la Iglesia Universal el día 27 de septiembre del año 1828.

Aprendamos de san Pedro Damián su amor sin reservas a Cristo, y el cumplir su Voluntad en el lugar en que Dios nos haya puesto.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2021/03/goigs-sant-pere-damia.html

Aquí podemos ver un resumen de su vida.

https://www.youtube.com/watch?v=LkpnNkc6D34

lunes, 9 de febrero de 2026

El patrón de los enamorados, SAN VALENTÍN

San Valentín

Hoy sábado, 14 de febrero, celebramos a san Valentín. El santo nació en el año 175 en la ciudad de Terni, a cien kilómetros de Roma, donde actualmente yacen sus restos debajo de uno de los altares laterales de la Basílica que lleva su nombre.

En el siglo III, en tiempos en los que se perseguía a los cristianos, san Valentín se consagró al servicio de la comunidad eclesial de su ciudad natal. Como obispo de Terni, arriesgó su vida muchas veces para administrar los sacramentos. Se dice que tenía predilección por unir a las parejas en santo matrimonio, pues eso multiplicaba el deseo en otros de constituir un hogar cristiano.

A san Valentín le encantaban las flores y solía regalarlas a las parejas que se comprometían para casarse, como expresión de su deseo que tengan una vida feliz juntos.

Cuenta la tradición, que el emperador romano Claudio II, con el propósito de evitar que las familias cristianas se multiplicaran, prohibió la celebración de todo matrimonio cristiano. Además, tenía la convicción de que los soldados casados no solían ser lo suficientemente aguerridos, puesto que se hallaban emocionalmente sometidos a una familia.

Entonces, llegó a oídos del emperador que el obispo Valentín había casado a un legionario converso con una joven cristiana, acto que consideró una afrenta directa contra su autoridad. Pronto dio la orden de ubicar y apresar al obispo. Así que el santo fue encarcelado y luego llevado a la vía Flaminia, cerca de la Puerta del Pueblo en Roma, donde sería azotado.

Para evitar tumultos o protestas de quienes apreciaban al obispo, Claudio decidió ejecutarlo y enterrar sus restos en secreto. La tradición señala que el obispo san Valentín murió decapitado el 14 de febrero del año 273. Una versión muy popular señala que, pasado un tiempo prudente, tres discípulos suyos lograron ubicar y desenterrar su cuerpo, y lo llevaron de regreso a su ciudad para darle una sepultura digna.

La fiesta de San Valentín recuerda el sentido del auténtico amor entre quienes están llamados a la vida matrimonial y a formar una familia. La figura del obispo mártir nos recuerda, además, que el amor no es solo un sentimiento. Esencialmente, tiene que ver con la voluntad de un hombre y de una mujer expresada en la entrega y el sacrificio, sin calcular beneficios o conveniencias; todo lo contrario, el amor esponsal es el amor que procura el bien y la plenitud de la pareja.

Como recordaba el Papa Benedicto XVI en su encíclica Deus Caritas Est, Dios es Amor. Decía así:

"El amor es ocuparse del otro y preocuparse por el otro. Ya no se busca a sí mismo, sumirse en la embriaguez de la felicidad, sino que ansía más bien el bien del amado: se convierte en renuncia, está dispuesto al sacrificio, más aún, lo busca".

Aprendamos de san Valentín su fidelidad a Dios, y su entrega generosa a su divina voluntad, especialmente administrando el sacramento del matrimonio y procurando la formación de familias auténticamente cristianas.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos del santo.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2020/10/goigs-sant-valenti-ribes-de-freser.html

Aquí podemos visualizar un resumen de la vida de san Valentín, patrono de los enamorados.

https://www.youtube.com/watch?v=KNznoWALHMY

miércoles, 4 de febrero de 2026

SANTA DOROTEA

Santa Dorotea

 Ayer viernes, 6 de febrero, celebrábamos a santa Dorotea. La santa vivió a finales del siglo III en Cesarea, en Capadocia, una región de Asia Menor donde estaba floreciendo una de las primeras comunidades cristianas. Desde muy niña abrazó la fe en el Señor y se distinguió por el largo tiempo que pasaba en oración, por el sacrificio, por el ayuno y por las obras de caridad hacia los hermanos. Dorotea era muy atractiva, mansa, humilde, pero sobre todo prudente y sabia.

Quienes conocían a la santa, se maravillaban de sus dones y glorificaban a Dios por su sierva. Sapricio, perseguidor de los cristianos, se enteró de la fama de Dorotea y la encarceló para interrogarla.

Cuando se instaló el tribunal, trajeron a Dorotea quien, después de haber elevado su oración ante Dios, se mantuvo firme delante del Prefecto.

"¿Cómo te llamas?, le preguntó.

"Mi nombre es Dorotea", respondió la joven.

Sapricio dijo:

"He mandado traerte para que ofrezcas sacrificios a los dioses inmortales, según la ley de nuestros augustos príncipes".

Respondió Dorotea:

"El Dios que está en el cielo es la augusta Majestad, sólo a Él sirvo...".

Como la joven, a pesar de la amenaza de la hoguera, se mantuvo firme en no abjurar de su fe, Sapricio la confió a dos otras jóvenes, Crista y Calixta, que habían abjurado de la fe para salvar sus vidas.

La idea del perseguidor se volvió en su contra, pues Dorotea hizo que estas jóvenes se convirtieran de nuevo a la fe en Jesús. Las dos acompañaron y precedieron en el martirio a Dorotea.

Mientras Dorotea era llevada al martirio, la tradición dice que cumplió la promesa que había hecho antes al juez Teófilo, quien la había desafiado diciendo:

"Envíame manzanas y rosas desde el Cielo"

Poco antes de ser martirizada, el juez vio que un ángel le entregaba una cesta con tres rosas y tres manzanas en pleno invierno, con el resultado de que el juez que se burlaba, se convirtió inmediatamente y aceptó la fe cristiana.

La gran fe de Dorotea obtuvo la sorprendente conversión de Teófilo, y este también fue condenado a muerte. Su memoria litúrgica está asociada con la de santa Dorotea en el mismo día.

Aprendamos de santa Dorotea su fe inquebrantable en Jesucristo. Esta fe firme y segura la llevó a convertir a otros al cristianismo. Seamos también valientes en profesar nuestra fe y en comunicarla a los hermanos.

En el siguiente enlace podemos leer los gozos de la santa.

https://algunsgoigs.blogspot.com/2025/06/goigs-santa-dorotea-sant-esteve-del.html

Aquí podemos ver la vida de santa Dorotea.

https://www.tiktok.com/@sacrum_cultura/video/7468294004610780421